La administración estratégica consiste en manejar la organización para conseguir ventajas competitivas que resulten sostenibles en el tiempo. Teniendo muy en claro el presente, el gerente verdaderamente estratégico tiene siempre horizontes de largo plazo, sostiene el profesor de estrategia empresarial y marketing de la Universidad del Pacífico, Emilio García Vega.
“Así, para un administrador que aspire a liderar a su empresa hacia el éxito organizacional, la mentalidad de corto plazo debe ser considerada casi como un insulto”, asevera.
Son de conocimiento masivo marcas como Coca Cola, Inca Kola, Gloria, Marlboro, Nike, Cristal, Ferrari y empresas como IBM, Cisco Systems, Procter & Gamble, Alicorp, Backus, Banco de Crédito del Perú, entre otras.
¿Qué tienen en común todos estos casos? Se trata de organizaciones que cuentan con el poder de sus marcas.
Entonces, ¿cuentan con una ventaja competitiva? Sí. Estas marcas son únicas, difíciles y costosas de imitar, dice García.
“Es más, en la mayoría de los casos, ellas son las que imponen las reglas de juego en las industrias en las que compiten”, comenta.
Claro está, que no es solo la marca lo que las hace exitosas. Ninguna empresa vive únicamente de los laureles que les dio un pasado glorioso.
Explica que todas las compañías dueñas de marcas se preocupan por los factores críticos de las industrias en las que compiten y, es más, están desarrollando nuevas características; visionando el futuro, de manera que se adelantan a los requerimientos de los consumidores, a los problemas que se avizoran en el entorno y a las tendencias de diversa índole.
Salida
¿Las organizaciones sin ventaja competitiva están condenadas a desaparecer? García manifiesta que la respuesta es un rotundo no.
“Basta caminar por las calles de Lima y observar las empresas que están a la vista. La mayoría aún no ha identificado su ventaja competitiva y, en gran parte de los casos, es muy probable que no la tengan o no se hayan trazado tenerla”.
Sin embargo, destaca que las que se llevan la parte más significativa del mercado, las que apuntan decididamente al éxito, son las compañías que la tienen.
Entonces, la tarea es buscar y desarrollar una ventaja competitiva. “Llevar a cabo los procesos de la mejor manera posible, analizar la organización desde lo más evidente hasta lo que puede resultar insulso e intrascendente”, recomienda.
No hay que olvidar que lo que está en juego es el éxito empresarial. ¿Teórico, simplista, demasiado fácil?, ¿ése es el secreto de ser el número uno?
“La respuesta la tienen los empresarios dentro de cada una de sus organizaciones", subraya.
Tenga presente
- En la actualidad, jactarse de una característica inimitable, es ingenuo.
- La gran moraleja de la situación de la ventaja competitiva como concepto actual y válido, es que las empresas que esperan ser exitosas deben tratar de generar ventajas de una forma más rápida.
- El objetivo es desarrollar una eficiente defensa ante las fuerzas competitivas de su industria.
Fuente: El Peruano




