En una divertida encuesta que realicé entre hombres y mujeres relacionados con el mundo laboral, encontré como denominador común las siguientes descripciones. ¿Ustedes qué opinan? ¿Corregirían o añadirían algo? Los invito a que nos cuenten algún caso que refuerce o refute estas conclusiones.
Las mujeres.
· Focalizadas.
· Se van a extremos: se apoyan o se matan entre sí.
· Sus reacciones frente a los retos son emocionales: lloran o gritan fascinadas.
· Necesitan probarse: hacen un doble esfuerzo por demostrar sus capacidades.
· Invierten muchas energías para lograr poder.
· Son más comunicativas y expresivas.
· Se comprometen más con su trabajo.
· Son más responsables.
· Colaboran por mejorar el clima de trabajo, son integradoras.
Los Hombres
· Son más fáciles de entender.
· No mezclan la vida familiar, comentan poco.
· Buscan créditos, necesitan ser vistos.
· Son más divertidos, menos formales.
· Son competitivos, capaces de matar por un puesto de trabajo.
· Hablan mucho de fútbol.
· Son menos homogéneos.
· Tienen metas concretas.
Las Mujeres como Jefes
· Más flexibles para entender las urgencias de sus colaboradores y para dar días libres.
· Más seguras para negociar.
· Generan diferencias con sus pares (masculinos), porque no se percibe equidad entre unos y otros.
· Mayor compromiso con su familia, más difíciles de trasladar a otro país.
Los hombres como Jefes
· Poco cuidadosos con los detalles (por ejemplo: pueden olvidarse del cumpleaños de su secretaria).
· Pueden ser un poco toscos y herir susceptibilidades.
· Interferencia del 20% de su vida familiar en el trabajo.
· Tienden a ser más explosivos.
· Son más dependientes de sus asistentes.
Por: Laura de Acha
Fuente: Personas con Recursos




