Hola Xavier. Vivo con mi marido en su casa, de la cuál está pagando la hipoteca. Yo aporto la mitad de todos nuestros gastos, como luz, agua, comida, gastos de comunidad y todo eso. Pero su hipoteca la paga entera él. Y mi sueldo es la mitad de lo que él gana, o menos. Y cada mes ahorro una parte de mi sueldo para ambos. La casa es suya, y ahora me dice que tengo que pagarle parte de la hipoteca. ¿No es un poco injusto? o ¿debería de ser así? – Irma
Hay excepciones donde una de las partes tiene activos antes del matrimonio y se acuerda que todos o parte quedaran fuera del matrimonio. A lo mejor tu esposo tendrá razones válidas para considerar la casa como activo fuera del matrimonio.
Ahora, no te haría pagar por una propiedad que determiné dejar fuera del casamiento. Te diría que ese dinero deberíamos ahorrarlo y comprar una propiedad como matrimonio que somos.
No me importaría quién aporta más o menos. No permitiría que esas diferencias definan nuestro matrimonio porque son relativas a las circunstancias que nos rodean. Además hay aportaciones que se hacen a la familia que no necesariamente se pueden cuantificar.
Ambos pelearemos juntos en las buenas y en las malas. Sacaremos nuestro hogar adelante y viviremos bien. El matrimonio es una unión. Si comenzamos con las divisiones entonces lo que tenemos es una relación comercial, o amorosa y para eso no tenemos que compartir el mismo techo.
Pondría las finanzas en orden, vivimos en presupuesto, creamos una reserva de emergencia, debemos tener el portafolio de seguros en orden, bajar las deudas y comenzar a ahorrar para comprar nuestra casa.
Cuando la compremos nos iremos a vivir en ella.
Al final tú decides.
Por: Xavier Serbia




