La mujer peruana está cambiando, ahora es mucho más activa en la sociedad. Pero el hombre también está cambiando. Está asumiendo funciones de compra que antes correspondían solo a la mujer. Sepa cómo aprovechar esta tendencia.
El hombre de hoy, sobre todo el joven, es diferente al de hace algunos años. En la medida que ambos miembros de la pareja trabajan fuera, ahora cumple una función más protectora del hogar, hace las compras de la semana luego del trabajo, cuida a los niños los fines de semana (o cuando no está la madre) y asume algunas funciones de limpieza en el hogar. Muchos se encargan de cocinar y son considerados mejores cocineros que la mujer. En paralelo, este nuevo hombre cuida más su imagen. Consume más productos de higiene personal, servicios de cuidado estético, va a gimnasios para no engordar y no solo para desarrollar músculos y, lo más interesante, no se avergüenza de ello. Es un comprador más exigente de ropa y viste a la moda.
Estrategia de precios.
Evalúe hasta qué niveles sus precios se ajustarían a la calidad que está esperando recibir el consumidor hombre.
Dos perfiles.
El hombre reactivo, que es el tradicional que se adapta a las circunstancias. El hombre proactivo busca el éxito, quiere tecnología y su consumo es moderno.
¿Todos los hombres son iguales en su compra?
No, existen los hombres de Estilo de Vida proactivos, que son los que están asumiendo una parte de las funciones de sus esposas (cocinar, lavar, limpiar etc.) mientras ellas están trabajando. Existen también los reactivos, que se resisten a dejar su labor de “macho” tradicional y se avergüenzan mucho de los nuevos roles.
¿Los hombres jóvenes son siempre más modernos?
De manera general sí, pero no siempre. Hay todavía muchos varones jóvenes que son tradicionales y no quieren perder su función de jefe del hogar. Sin embargo, mucho depende del tipo de mujer con la que se casaron (si ella es tradicional o no).
¿Qué pasa con las mujeres cuando los hombres asumen algunos roles de compra femeninos?
En esos casos, ellas también empiezan a asumir roles masculinos tradicionales, como escoger el banco o el equipo de sonido. Lo que nunca cambia es que a las mujeres siempre les gusta más salir de compras que a los hombres.
¿Los hombres necesitan un trato especial?
Sí, porque como no saben comprar bien es bueno aconsejarlos y ayudarlos. Si usted ayudó a un hombre a escoger la mejor ropa para su hijito, o la mejor crema facial para él, tendrá un cliente agradecido, que regresará siempre.
¿Cómo compran los peruanos?
El hombre no solo es menos aficionado que las mujeres al ‘deporte de las compras’, sino que consume de modo diferente. Mientras ellas van de compras sin una intención concreta (miran tiendas y adquieren las ofertas que hallen), ellos solo salen cuando necesitan algo específico. Además, el hombre es más directo. Cuando le gusta algo casi siempre lo adquirirá en la primera ocasión, mientras que una mujer verá muchas opciones antes de decidirse. Ella regateará más el precio, él pagará lo que le señalen. Para los varones es difícil rechazar a un vendedor insistente, pero para las féminas es algo natural.
Para atenderlos hay dos opciones. La primera y tradicional es la presión, obligar al hombre a comprar lo que ofrecemos. La segunda es darle seguridad y tranquilidad, para que quede contento. Con el primer método, la venta es segura, pero quizás el cliente no regrese más. Con el segundo, habrá muchas ventas, hoy y en el futuro.
Por: Javier Velarde
Fuente: Arellano Marketing




