Hay que tener en cuenta tres aspectos: a) Los objetivos: ¿Quiero ser más grande en el mismo rubro? ¿Quiero ampliar mis negocios? ¿Solo quiero ser más rentable? b) La situación de la economía y de la competencia: ¿Crecerán los sueldos o se estancarán? ¿Surgirá nueva competencia? ¿Habrá más inversión de empresas que compren mis productos? c) Los recursos de los que dispone: ¿Contamos con efectivo o crédito para la ampliación deseada? ¿Está nuestro personal preparado? ¿Tenemos tiempo y fuerza para dedicarlos a hacer crecer la empresa?
Lo ideal es que todo coincida. De lo contrario, si tiene las metas claras, pero no los recursos, puede esforzarse para conseguirlos. Pero, si duda del entorno, tendrá temor de usar sus recursos. Felizmente, los emprendedores son optimistas y en Perú han demostrado que no los asusta nada. Siga adelante para tener un feliz y próspero año 2012.
Consulta
¿Qué pasa si no tengo claro qué va a ocurrir con mi competencia?
Es mejor imaginar el escenario más probable, aunque no sea seguro, y prepararse para este. El planeamiento no es una bola para adivinar el futuro, sino para estar mejor preparado para lo que se presente.
¿Cuánto tiempo debe durar un plan?
Hay planes de largo plazo, de cinco a 10 años, y también de corto plazo, que generalmente son los planes anuales. La idea de un plan anual es adaptarse a las exigencias contables y tributarias que hacen las autoridades, es decir, comenzar en enero y terminar en diciembre, pero algunas empresas pueden hacer sus planes en otros periodos.
¿El plan debe respetarse estrictamente?
Lo mejor es tratar de cumplir el plan decidido inicialmente, pero si las condiciones cambian (más competencia, nuevas oportunidades, problemas imprevistos), también se puede cambiar el plan para llegar mejor a los resultados previstos.
¿El plan debe ser escrito y difundido?
A veces los empresarios tienen su plan en la cabeza, pero mejor es tenerlo escrito y comunicarlo a todos los trabajadores, de manera que todos puedan ayudar a su cumplimiento en forma sincronizada. Un plan más detallado debe incluir la misión, la visión y los valores.
Planeando el próximo año
Las empresas de cualquier tamaño –grandes, medianas o pequeñas– funcionan mejor si tienen planes establecidos para ejecutar. A eso se le llama planificación. Hacer una empresa es como emprender un gran viaje, y su éxito o fracaso dependerá de la claridad de los objetivos buscados.
Lo primero que hay que hacer es decidir a dónde se quiere llegar. Si su respuesta es “quiero ganar dinero”, tendrá una premisa válida, pero de poca utilidad práctica. Sería como preguntarle a alguien dónde quiere viajar y que este contestara “donde pueda divertirme”, con lo cual no nos proporcionaría información útil para ayudarlo a preparar la travesía.
Por eso, las compañías necesitan hacer un esfuerzo mayor y pensar en metas claras y de plazos definidos. Este esfuerzo se llama planificación y consiste en definir qué objetivos se buscan y cómo se piensa lograrlos.
“El próximo año quiero ampliar mi negocio de venta de insumos para oficinas abriendo una página por Internet” es un ejemplo de objetivo. Para ello necesitaré contratar a una persona que atienda los pedidos e implementar un servicio de delivery. Finalmente, es necesario poner los planes en cifras. Esto le permitirá estimar el dinero que necesitará para hacer realidad sus proyectos.
Sabía que
- Es una fortaleza
Cuando las empresas tienen objetivos claros, enfrentan las adversidades con mayor facilidad.
Por: Arellano Marketing
Fuente: Perú21




