Por: Rudy Palma
Para muchos, guardar parte de los ingresos es tan difícil como empezar una dieta. Olvídese de gastar los ingresos extras.
Una rápida encuesta entre mis contactos del Facebook y del Twitter me confirmó que muy pocos tienen la sana costumbre financiera del ahorro . Y la razón es casi siempre la misma:* “No me alcanza” o “nunca puedo ahorrar”*.
El año pasado, en un taller para periodistas económicos, un funcionario de la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS) hizo la misma pregunta a los asistentes. El resultado: menos del 20% tenía cuenta de ahorros, a pesar de estar familiarizado con dichos temas.
En efecto, para algunos, empezar a ahorrar es como iniciar la dieta. Es muy difícil o lo dejan a los días o semanas de haber comenzado.
En el Perú, los trabajadores formales tienen un ahorro forzado, denominado CTS, el cual también está “perforado’, pues tiene un porcentaje de libre disponibilidad, y lo paga el empleador. Otro es el aporte al fondo de pensiones, que sí representa parte de nuestros ingresos mensuales. En ambos casos, estas cuentas tienen un objetivo: cubrir las necesidades si se queda desempleado o si se jubila.
En un blog sobre finanzas personales , hallamos buenas recomendaciones para alcanzar el ahorro. “La forma más práctica y segura es tener un plan de ahorro automático, de tal modo que, antes de que llegue a tus manos, se vaya directo a tu meta”, explica.
En efecto, varios bancos tienen cuentas de ahorro meta. Es decir, el cliente pone un monto objetivo de ahorro por un plazo determinado y recibe algún incentivo, como estar exento de comisiones o mejores intereses.
Sofía Macías, bloguera mexicana especialista en finanzas, afirma que es una mentira creer que se ahorrará cuando se tenga dinero para hacerlo. “Olvídate de gastar tus ingresos extras: aumentos, gratificaciones, bonos, utilidades, etc. Sepáralos en una cuenta de ahorros”, recomienda.
Fuente: Perú21 - 28/01/2010





