En el último post explicaba que la entrega de la información requerida por la institución financiera es el primer paso (y uno de los más importantes) en el proceso de evaluación crediticia. Con esto se trata de reducir el problema de la asimetría de información (¿se acuerda?, ¿no?, entonces le pido que lea nuevamente el post anterior).
Ahora toca explicar cuáles son los pasos siguientes. En lo que sigue, supondremos que la información solicitada fue alcanzada, oportunamente, a la entidad financiera. Un aparte, a los que se quejan por la demora en la evaluación de su solicitud, les apuesto que en gran parte se debe a que la información requerida no fue entregada en el momento debido.
Llegado a este punto, es necesario tener claro que todas las instituciones financieras incorporan dentro de su organización a las Unidades de Negocios y de Riesgos. La primera, es la que lleva la relación comercial que existe entre la entidad y sus clientes (que me perdonen los sectoristas, pero la verdad es que son vendedores de dinero...Ok., ok., sofisticados, pero vendedores al fin y al cabo); en tanto que la segunda, es la que efectúa, entre otras funciones, la evaluación de la solicitud crediticia. Sin embargo, si usted tiene una micro o pequeña empresa, entonces la tarea de evaluarlo recaerá en su funcionario de crédito; por el contrario, si su empresa es mediana, grande o corporativa entonces el analista de riesgo de la institución es el que estudiara su pedido de apoyo financiero.
Sea quien sea el evaluador de la solicitud, este tratará de contestar las dos preguntas centrales en el análisis del riesgo crediticio: ¿Querrá pagar? y ¿Podrá pagar? Segundo aparte, riesgo crediticio es la probabilidad que el receptor del crédito incumpla con el pago del crédito. ¡Ojo!, incumplimiento no es solamente cuando el deudor no paga sino también cuando no paga a tiempo.
Antes de iniciar el proceso, la empresa y los accionistas serán revisados en las Centrales de Riesgo, las cuales son gigantescas bases de datos públicas (SBS) o privadas (por ejemplo, Equifax) que entregan información sobre el cumplimiento que han tenido en el pago de sus obligaciones bancarias, comerciales y tributarias la firma y sus accionistas a lo largo del tiempo. Por otro lado, si usted es microempresario no se sorprenda que pregunten a sus vecinos acerca de usted. Tercer aparte, con lo maravilloso que parece acceder a información sobre cumplimiento crediticio mediante el toque de una tecla en la comodidad de nuestra oficina hay que estar prevenidos de dos problemas que conllevan la utilización de las Centrales de Riesgo: uno. La información proveniente del sistema financiero tiene un atraso de dos meses (por ejemplo, hoy tendría información de octubre de 2009) y dos. Como dicen los americanos: "garbage in, garbage out" (si entra basura sale basura), por lo que si la información recogida no es buena los resultados tampoco lo serán.
Regresemos a las preguntas centrales del análisis crediticio, estas pueden ser contestadas mediante diversas técnicas. Centrémonos primero, en la que denominare la técnica convencional, la misma que consiste en la visita del funcionario (sea de negocios o de riesgos) a las instalaciones de la empresa o negocio y en la preparación de un reporte (también conocido como propuesta de crédito) que contendrá, aparte de la información acerca del destino del crédito (en otras palabras, ¿para que requiere el dinero la empresa solicitante?), dos secciones claramente delimitadas: en la primera se hace un análisis de la intención de pago basándose en las referencias comerciales y bancarias y la información proporcionada por las centrales de riesgo (en la jerga bancaria, el "carácter" del sujeto de crédito: si cumplió en el pasado es altamente probable que cumpla en el futuro). La experiencia de la plana gerencial (hay empresas buenas con gerentes buenos, empresas malas con gerentes buenos, etc. y a veces esto hace la diferencia), los años en el negocio que tenga la firma (mientras más años menor la posibilidad de fracaso) y los clientes (¿muchos?, ¿pocos?, ¿muchos que compran poco o pocos que compran mucho?, ¿en que sectores están?, ¿qué hacen?, ¿son buenos pagadores?, etc.) también son factores que se toman en cuenta. Por último, se echa un vistazo a las condiciones de la industria (¿esta creciendo o no?, ¿se dirige al mercado interno o externo?, ¿es competitiva u oligopólica?) y la competencia (¿hay un líder que impone el precio?, ¿son muchos o pocos?)
La segunda parte del reporte (o propuesta de crédito) busca saber si el cliente esta en condiciones de generar los fondos suficientes para hacer frente a sus compromisos financieros incluyendo el que se esta evaluando. Para tal fin, se utiliza la información financiera de la firma, la cual esta contenida en los estados financieros (balance y estados de resultados) y el flujo de caja proyectado (requerido siempre que se solicite créditos a plazos mayores de un año).
Los banqueros tienen un dicho que ha probado ser cierto a lo largo del tiempo: "Para predecir el futuro hay que conocer el pasado" por lo que será necesario contar con los estados financieros de por lo menos dos años terminados (enero-diciembre) y el último a fecha más reciente (no más de tres meses de antigüedad). Las cifras presentadas en el balance y el estado de resultados se vuelcan en formatos estandarizados preparados por la institución financiera lo que permitirá efectuar el análisis vertical (o de porcentajes integrales), el horizontal (o de valores absolutos) y el de los ratios contables (liquidez, gestión, solvencia y rentabilidad). Se presta especial atención a los niveles y tendencias de la liquidez (caja), las cuentas por cobrar, los inventarios y los pasivos corrientes (deuda a plazo menor de un año). Asimismo, los ratios de gestión son revisados con cuidado: ¿En cuántos días en promedio cobra?, ¿Cada cuántos días rota el inventario?, ¿En cuantos días paga en promedio?, ¿Cuántos soles de venta genera por cada sol de activos?, ¿hubieron aumentos o disminuciones a lo largo del tiempo en estos indicadores?, ¿Eso es bueno o malo?, etc. Si usted es un microempresario y no cuenta con información contable, no se preocupe, el funcionario que lo evalúa levantará información en la visita a su local que permitirá construir un boceto de los estados financieros del negocio.
En la próxima y última entrega sobre este tema, explicare la otra técnica de análisis crediticio (el famoso credit scoring) y lo que sucede una vez se completa el reporte de crédito.
Por: Paúl Lira Briceño
Fuente: Gestión - 02/02/2010




