Los factores claves para tomar una buena decisión sobre la carrera por estudiar y la institución elegida son: la vocación y aptitudes del joven, las perspectivas de empleo e ingresos de la profesión, y los costos totales en los que ha de afrontar la familia durante tres a ocho años de estudios.
En una investigación reciente encontramos que los ingresos más altos los tienen los ingenieros civiles, entre otros, como administradores y economistas, y los más reducidos los obtienen los profesores y enfermeros.
Tal información debe complementarse con una referencia de los costos totales por sufragar. Además de la matrícula y pensiones de enseñanza (en el caso de las instituciones privadas), se encuentran los materiales de enseñanza que pueden ser muy significativos tanto en instituciones privadas como públicas. No hay que olvidar tampoco el concepto de costo de oportunidad en una inversión tan larga que son los ingresos que se dejan de percibir por estudiar a tiempo completo en vez de trabajar.
Es deber de cada una de las instituciones brindar toda la información necesaria para que los jóvenes tomen una decisión bien meditada.
Por: Gustavo Yamada
Fuente: El Comercio - 13/03/2010





