Cuide su dinero. Sus obligaciones de pago no deben exceder el 30% de su salario. Procure comprar un producto o servicio con efectivo. Pero de ser necesario, use solo una tarjeta de crédito y adelante sus pagos.
Ahora que se ha vuelto evidente la posibilidad de que los bancos pueden tomar parte de nuestros sueltos para cobrarse las deudas impagas, resulta vital evitar caer en el profundo hoyo del sobreendeudamiento.
Una de las claves más importantes en la que coincidieron diversos expertos es que todas sus deudas no deben exceder más del 30% de su salario mensual.
Si su deuda excede este porcentaje, debe comenzar a preocuparse, pues ello significaría que ingresó al mundo de sobreendeudamiento, explicó el economista de la Universidad de Lima Javier Zúñiga.
Por ejemplo, si usted tiene una remuneración mensual de S/.1,000, sus deudas no deben exceder de S/. 300 al mes.
Gaste solo en efectivo
Una segunda recomendación es procurar comprar todo con efectivo, pero siempre teniendo en cuenta que debe gastar de acuerdo con su nivel de ingresos.
Cuidado con las tarjetas
Si bien muchas veces las tarjetas de crédito o “dinero plastificado” puede ayudarle a salir de apuros, la tercera clave será buscar adelantar el pago de las cuotas, pues ello le generará menos intereses.
“Cuando usa tarjeta de crédito, debe comprar el producto o servicio con la menor cantidad de cuotas posibles, ya que a más cuotas, más caro el interés”, señaló el vicepresidente de la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (Aspec), Crisólogo Cáceres.
Dos últimas recomendaciones del ex jefe de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), Juan José Marthans: lo mejor es no tener más de dos tarjetas de crédito. Además, cada vez que la use, debe pedir conocer la Tasa de Costo Efectiva Anual (TCEA) que ofrecen las entidades bancarias.
Datos
Bancarización. Hoy en la sesión del pleno del Congreso de la República se debatirá el dictamen del proyecto de ley de bancarización.
Vacío legal. Esta ley busca acabar con el vacío normativo que permite la alta discrecionalidad de los bancos para el cobro de deudas.
Por: Magda Quispe
Fuente: La República




