Las relaciones con los demás constituyen un aspecto central de nuestra existencia. De hecho, casi la totalidad de nuetras actividades involucran a otros, lo cual puede ser fuente de grandes satisfacciones o deparar terribles sufrimientos, ya que nuestra actitud hacia los demás determina su actitud hacia nosotros.
La clave es entender que las buenas relaciones no se dan por sí solas, sino que se construyen en la práctica; se cultivan mediante el trato personal, interactuando, buscando entender y ser entendidos, escuchando con empatía, no simplemente coexistiendo.
Pero es importante comprender que no basta con que las relaciones personales se produzcan. Lo verdaderamente importante es que éstas sean fructíferas, que engendren paz y armonía, que construyan y nos den la oportunidad de edificar una vida y un mundo mejor, que saquen a relucir lo mejor de nuestro potencial y nos conviertan en mejores personas.
La mayoría de los problemas y conflictos en su vida son el resultado de establecer relaciones equivocadas con la gente equivocada.
De igual manera, los grandes éxitos en la vida son el producto de entrar en contacto con personas con quienes puede establecer relaciones positivas.
Nuestras posibilidades de triunfar, ser felices y avanzar más rápidamente en nuestro campo de interés aumentan en la medida en que logremos desarrollar relaciones positivas con las personas correctas.
Virtualmente, en cada punto decisivo de nuestra vida hay alguien que puede ayudarnos o detenernos, o por lo menos retrasarnos para alcanzar nuestros objetivos.
El 85% de nuestro éxito estará determinado por la calidad de las relaciones que mantengamos en las diferentes áreas de nuestra vida.
Si quiere ser una persona exitosa, asóciese con gente optimista y feliz, que posea metas claras y que se esté moviendo hacia adelante en su vida. Al mismo tiempo, aléjese de las personas negativas, que sólo critican y se quejan por todo.
Las relaciones nocivas destruyen y debilitan nuestra autoestima, nos sitúan en el papel de víctimas o victimarios, producen estrés y angustia, y nada positivo puede salir de ellas.
Las personas de éxito saben lo importante que es rodearse de las personas correctas. Comprenden que es imposible tener una gran empresa con las personas mediocres, por lo cual se dedican a construir equipos de trabajo fuera de serie.
Tal vez la mejor manera de construir relaciones positivas es buscar constantemente nuevas formas para ayudar a los demás a lograr sus propias metas y descubrir su propio potencial. Dale Carnegie dice: “Es posible ganar más amigos en dos meses interesándonos por los demás que en dos años tratando que los demás se interesen por nosotros”.
Por: Óscar Rodríguez Vargas
Fuente: El Peruano




