Se denomina fraccionamiento o aplazamiento de una deuda tributaria cuando se concede a los deudores tributarios la posibilidad de pagar en forma fraccionada sus obligaciones tributarias.
El fraccionamiento tributario es un mecanismo legal y que en casi todos los casos ha sido concebido en el Congreso de la República y tenía como objeto primordial de favorecer al pequeño y mediano empresario, pero al final ha constituido un fomento de la cultura del no pago y un desaliento al buen contribuyente que con mucho esfuerzo trata de pagar todas sus deudas tributarias.
Asimismo, cuando se promueve la iniciativa de cualquier dispositivo de fraccionamiento en el Congreso, las empresas dejan de pagar sus obligaciones tributarias y en muchas oportunidades los fraccionamientos se convierten en una ayuda financiera para las grandes empresas que se financian con los recursos del Estado.
En el 2002, el Congreso de la República aprobó la Ley de Reactivación mediante el Sinceramiento de las Deudas Tributarias (Resit) que contempló un universo de 100.000 mil empresas, pero se valieron de este dispositivo corporaciones que probablemente no requerían con tanta urgencia el fraccionamiento.
Si se efectúa un análisis de costo beneficio de este dispositivo se podrá visualizar que la Sunat dejó de recaudar US$1.260 millones por la aplicación del último Resit.
En el mismo sentido, es evidente que la recaudación tributaria del Perú es una de las más pequeñas de Latinoamérica y solo llega al 13,5% del PBI (dos puntos menos que el año pasado) como resultado de la crisis económica mundial, cuando en los otros países está alrededor del 17%. Con este volumen de recursos es imposible hacer frente a los distintos programas sociales.
Por esta razón, el Congreso de la República, el Ministerio de Economía y Finanzas y la Sunat tienen que caminar juntos para aumentar la recaudación tributaria, tratando de evitar los forados y las filtraciones a la estructura tributaria, buscando la formalización de las empresas y la reducción de la evasión y elusión tributaria.
La crisis económica internacional ha impactado en la mayor parte de países del mundo. En el caso del Perú, si bien es cierto la afectación ha sido parcial y ha significado que determinados ámbitos productivos vinculados a la exportación sufran frontalmente las consecuencias de esta crisis, como la manufactura textil o la agroindustria de exportación, estos sectores de ser el caso podrían plantear directamente a la Sunat un aplazamiento o una reestructuración de sus deudas tributarias, pero en condiciones comerciales con garantías y evaluando la proporcionalidad de la multa y contemplado una tasa de interés mas acorde con la realidad económica.
Nuestro país ha podido soportar el impacto de la crisis económica mundial gracias a la aplicación de un comportamiento contracíclico, que contempla la reducción del gasto; la evolución favorable de nuestra economía será el reflejo de medidas serias y responsables que no afecten los ingresos tributarios.
Por: Javier Zúñiga
Fuente: El Comercio




