Durante cuatro años tuve la fortuna de trabajar en el área de turismo. En tanto ir y venir me di cuenta de una cosa: poquísimas personas saben empacar correctamente. Quienes saben hacerlo es porque cubren alguno de estos puntos: a) tienen muchas millas acumuladas, b) son medio obsesivos del orden, o c) su madre se tomó la molestia de enseñarles a optimizar el espacio en su maleta (o valija, que es lo mismo).
A lo largo del tiempo, algunos hemos logrado hacernos de ciertas mañas para viajar ligero y empacar rápido. Aquí les comparto seis consejos para hacer la maleta que se adaptan más o menos a casi todos los estilos de viaje.
Los cuatro principios de empacar son: ahorro de espacio, ligereza, versatilidad y apego a las restricciones de equipaje de cada compañía de transportación, tanto en equipaje de mano como el que documentarás. Este último punto es, quizás, el más importante de todos, ya que las reglas cambian dependiendo del tipo de trayecto, el punto de partida, el país o la empresa. Consúltalas antes de empezar a empacar para saber cuántas piezas de equipaje puedes llevar y cuál es el límite de peso. Ahora sí, ¡manos a la obra!
1) Coloca la ropa sobre la cama. No te limites y forma varios conjuntos. Después “edita” el guardarropa y quédate con lo que realmente vayas a usar.
- Elige los conjuntos que sean más versátiles, es decir, que se puedan combinar entre ellos, que no requieran tantos cuidados y que funcionen tanto para el día como para la noche.
- Dale prioridad a las prendas que pueden jugar un doble papel. Por ejemplo: un pareo que funcione como mascada, unos pants que sirvan como pijama, etcétera.
- Elige los accesorios correspondientes y, al igual que otras prendas, busca que sean versátiles y sirvan para varios outfits.
- Trata de que tus conjuntos se puedan combinar con estos tres pares de zapatos: unas sandalias que sirvan tanto para descansar en la habitación como para la piscina o, incluso, para pasear en el centro comercial; un par de zapatos deportivos o especiales para caminar; un par “anfibio”, es decir, que funcione para una ocasión casual durante el día o una más formal por la noche.
2) Empaca por capas, de abajo hacia arriba:
- Dobla verticalmente las piezas que no se arrugan mucho, las de algodón y las de menor tamaño. Luego hazlas rollito (sí, como el del sushi) y colócalas bien compactas en la base de la maleta.
- Encima, coloca la ropa que se arruga más, tratando de doblarla según las costuras principales.
- Es preferible que faldas, pantalones y otras piezas grandes no se enrollen sino que vayan doblados a la mitad, cubriendo todo el espacio de la maleta. Alterna el sentido de las piezas para que no se amontonen las cinturas y rompan la maravillosa planicie que estás creando ;)
- Si tu necessaire es pequeño, puedes meterlo en los cierres de la tapa. Si es muy grande, colócalo desde el inicio en el lugar que irá, aunque esté vacío, sólo es para que reserves el espacio que ocupará.
3) Rellena los huecos con ropa interior y calcetines. Coloca los cinturones y otras piezas largas en el perímetro de la maleta.
4) Cubre la ropa con una bolsa de plástico, después puede serte útil para guardar ropa mojada o muy sucia. Enseguida coloca los zapatos, de preferencia envueltos en su propia bolsa de tela o de plástico. Para aprovechar el espacio, dentro de ellos puedes meter tus cargadores o pequeños botes o bolsitas de plástico en los que previamente guardaste tus joyas.
5) Evita empacar tus zapatos más pesados o voluminosos; si puedes llevarlos puestos, mejor. Sigue el mismo principio con otros artículos costosos, como joyas, cámaras digitales y, por supuesto, la laptop. (Créanme, todavía ocurre. Hace dos semanas viajé de Guadalajara a México y un chico –ingenua creaturita del Señor– decidió a última hora que su laptop viajaría en la maleta.)
6) El principio para empacar tu necessaire es que los frascos sean pequeños, irrompibles y de tapa confiable.
- Por si acaso, mete los frasquitos que puedan escurrir en una bolsa ziploc.
- Checa si en el lugar en el que vas a hospedarte hay cortesía de productos de baño (amenities), eso puede ahorrarte un poco de espacio.
- Si vas a viajar con alguien de confianza, pueden ponerse de acuerdo para compartir productos como el shampoo o la pasta de dientes.
- A menos que vayas a participar en un evento muy especial, lleva sólo tus básicos de maquillaje. Tu rostro también merece vacaciones.
¿Tienes algún otro consejo para empacar? ¡Compártelo!
Por: Luza Alvarado
Fuente: Pasionaria




