Chicas, si están en ese punto del mes en que se sienten especialmente guapas y capaces de seducir hasta a Brad Pitt en caso de que se lo encontraran, ¡cuidado! Guarden sus tarjetas de crédito y eviten salir de compras, claro a menos de que no les importe después salir de casa vestidas como Britney en sus tiempos más locos, quien hasta la ropa interior olvidaba.
De acuerdo con un nuevo estudio hecho por la Escuela de Negocios de la Universidad de Minnesota, las mujeres, de manera inconsciente, elegimos ropa más sexy cuando estamos ovulando. Hacemos esto, no para impresionar a los hombres, sino para competir con otras mujeres. Después de todo nuestras hormonas nos dicen que no podemos perder una oportunidad de procrear justo cuando somos más fértiles.
La investigadora líder del proyecto Kristina Durante, dice que una mujer se compara con otras que están a su alrededor y que con esa información determina qué tan sexy se tiene que ver para competir. Es decir, entre más competencia, más sugestivos suelen ser los atuendos de las mujeres. Eso, supongo, explica por qué en Miami las mujeres se visten siempre para matar, mientras que en comunidades muy religiosas o tradicionales la competencia es mucho menos evidente.
Para el estudio, hicieron que mujeres en su periodo de ovulación vieran fotografías de otras mujeres de su comunidad, después les decían que eligieran las prendas que comprarían. Aquellas que vieron imágenes de las mujeres más atractivas se inclinaron por ropas más reveladoras, las que vieron imágenes de mujeres no tan espectaculares eligieron ropa menos sexy. Cuando la prueba se repitió con mujeres que no estaban ovulando las imágenes no tenían ningún efecto sobre su selección de ropa.
Es interesante notar que el estudio se llevó a cabo en una escuela de negocios, y aunque hasta ahora no se sabe cómo los mercadólogos usarán la información para hacernos gastar más, quizá haya que ser más cuidadosas con lo que compramos esos días y pensarlo dos veces antes de pagar. Un foco rojo es quizá cuando en las tiendas contratan a mujeres preciosas, las visten super sexy, lo que al parecer simplemente enciende nuestro sentido de la competencia. Y, si además encuentras que las minifaldas y los tops de colores metálicos y escotes reveladores están en barata, tal vez tengas que recapacitar y pensar en qué época del mes te encuentras antes de salir a la calle pareciendo una adolescente cuya elección de ropa la hizo su peor enemiga.
No es que esté en contra de verse sexy, pero pienso que no necesariamente es la ropa más reveladora la que nos hace ver más guapas; aunque ahora, la próxima vez que vea a una mujer que me parece que tiene mal gusto seré más benevolente y pensaré “hay pobre, no es ella son sus hormonas.” Y esperaré que ser juzgada con esa misma vara.
Y tú, ¿crees que hay momentos del mes en que te atreves a vestirte más sexy? ¿crees que han sido buenas elecciones de atuendo o simplemente fueron las hormonas las que te hicieron dar un faux pas de la moda?
Por: Eugenia Correa
Fuente: Guía de Supervivencia




