Home Experiencias Cambiar, ¿difícil o imposible?

Cambiar, ¿difícil o imposible?

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

"Déjalo, no te arruines la vida. La gente no cambia." Hemos escuchado esta frase decenas de veces. A punta de decepciones, hay quienes la toman por una verdad absoluta y no están dispuestos a invertir ni un minuto de su tiempo con alguien que no da señales de mejorar su actitud.

Ahora pongámonos del otro lado de la historia. Imaginemos que nuestra pareja nos hace ver que estamos adoptando una mala actitud, que tenemos un mal hábito o un comportamiento que está dañando la relación. ¿Cómo nos sentiríamos si la persona que amamos nos negase la oportunidad de cambiar? ¿Estaríamos dispuestos a cambiar solamente para conservar una relación? ¿Por qué cambiar, por alguien más o por uno mismo?

Cuatro pasos hacia el cambio

"Cambiar es difícil, pero no imposible", afirma Helen Fisher, especialista en antropología biológica y autora de revolucionarios libros sobre el amor, el sexo, el matrimonio y las relaciones humanas.

Fisher, quien ha dedicado más de 35 años al estudio del comportamiento humano, explica que nuestra personalidad está compuesta de dos partes: el carácter, es decir, lo que aprendemos mientras crecemos; y el temperamento, esa serie de rasgos que vienen en nuestro ADN. "Nacemos dotados de un temperamento, pero éste es moldeado por el ambiente en el que crecemos. Por lo tanto, nuestra personalidad sí se puede modificar", concluye la investigadora.

Pero la voluntad no es suficiente: hay que ser honestos con uno mismo y estar dispuestos a abandonar ciertos patrones negativos en pos de una vida mejor. Para lograrlo, Fisher recomienda empezar por estos cuatro pasos:

1) Haz un plan
Escribe en un diario o bitácora los hábitos que no te gustan de ti mismo o que están causándote problemas. Quizás seas impuntual o tiendes a interrumpir a las personas, tal vez hablas demasiado de ti mismo o no te abres al diálogo. Cualquiera que sea el comportamiento que te desagrada de ti mismo, anótalo. Revisa cuándo y por qué te está ocurriendo. Analiza cuál sería la causa y qué beneficios obtendrías al cambiar ese mal hábito. Luego ponte en acción: ármate de valor, modifica las rutinas y haz los ajustes que consideres necesarios. Registra diariamente los resultados de tu plan; buenos o malos, traerán luz a tu vida y te harán más consciente de tus acciones y reacciones.

2) Cambia de ambiente
Las circunstancias moldean nuestra personalidad, ya sea para bien o para mal. "Si no quieres caerte, evita los lugares resbalosos", recomienda Fisher. Por ejemplo, si quieres mejorar tu alimentación, evita la tienda de dulces, así de sencillo. Ahora bien, para reforzar tu trabajo personal, es conveniente reprogramar tus pensamientos. Supongamos que se te antoja un pastel de triple chocolate. En lugar de decir: "Muero por comerme ese pastel", piensa: "Sé que me veré muy bien con el vestido que tanto me gusta". De esa forma, la mente irá creando nuevos senderos de pensamiento que te alejarán de los ambientes adversos.

3) Busca apoyo
Cuéntale a alguien acerca de tu plan para cambiar, alguien en cuyo criterio confías porque te aprecia y te dice la verdad sin lastimarte. No se trata de conseguir un capataz que sólo te aleccione sobre lo que hiciste mal, pero tampoco alguien que solape tus fallas. Lo ideal es acercarte a un buen amigo que te conozca bien y te quiera honestamente. Un amigo sincero sabe (a veces mejor de lo que nos atrevemos a aceptar) cuáles son nuestras debilidades, bloqueos y resistencias. Confíale tu proyecto y pídele su apoyo, lo más seguro es que hasta te ayude a preparar tu plan de acción.

4) Recompénsate
Cambiar un mal hábito no es tarea fácil, si lo fuera, todo el mundo lo haría sin oponer resistencia. Por ello, cada vez que hagas una mejora, por más pequeña que sea, prémiate. Pero ojo: recurrir a la comida como recompensa no es una buena idea. Según Fisher, lo mejor es hablar contigo mismo y compartir con los demás tus avances. Reconocer lo que has logrado no sólo refuerza tu voluntad, también te hace ver que el camino que falta para llegar a tu meta es menos pedregoso.

¿Y tú, crees que la gente realmente puede cambiar?

Por: Luza Alvarado

Fuente: Pasionaria

Cambiar, ¿difícil o imposible?
 

Reciba nuestras novedades
Ingrese su e-mail:

Dona por PayPal

Si te gusta el sitio colabora donando y de esta manera nos ayudas a mantener activo este espacio.

Deje su mensaje o requerimiento:


Chica GamarraSite

Chica GamarraSite
Natali Cruzado
Es diseñadora gráfica y le gusta lo que hace...

Noctámbulos: Eventos, conciertos, fiestas, moda

Encuesta

En Perú ¿se compra o se vende por Internet?
 

Usuarios Online

Tenemos 174 invitados conectado(s)

Enlaces

Últimas publicaciones