Estás segura de que quieres una relación seria con un hombre. Tienes muy claro que buscas algo honesto y con miras a una vida juntos, pero no sabes si él quiere lo mismo que tú. La noticia es que no hay una señal luminosa que se encienda para decirte: "Sí, es él, y quiere algo serio contigo". La única forma de saberlo consiste en poner los pies en la tierra, observar sus acciones y analizar sus palabras en búsqueda de dos cualidades: congruencia y compromiso.
No se puede pedir lo que no se tienes, así que, antes de emprender tu misión, debes comenzar por ti.
a) Establece tus compromisos. El primero y más importante de todos es contigo misma. Muchas mujeres establecen como prioridad la vida en pareja o el amor de un hombre; sin embargo, cuando esto no sale como esperan, la frustración y el enojo consigo mismas hacen que todo se vaya por la borda. Pregúntate cuáles son los objetivos que deseas alcanzar, pase lo que pase, sola o en pareja. ¿Qué estás haciendo para cumplirlos ahora y de qué manera tendrás que adaptar tus planes cuando inicies la vida en pareja? ¿Analiza si hay alguna parte de tu proyecto que no estás dispuesta a negociar y por qué? Todas estas respuestas te ayudarán a saber si tú estás lista para una relación seria.
b) Revisa la congruencia entre tus actos y tus anhelos. ¿Estás segura de que actúas de acuerdo a lo que eres, sientes y piensas? ¿Qué esperas de ti misma en una relación? ¿Qué estás dispuesta a dar, cambiar y conceder? ¿Qué expectativas tienes sobre él y hacia dónde esperas que vaya evolucionando la relación?
Muchas mujeres, distraídas por las drogas del enamoramiento, no hacen una pausa para sincerarse y cuestionarse si están listas. El resultado es una relación fugaz, seguida de una separación dolorosa. En cambio, si tienes bien claro tu propio plan de vida y te haces responsable de ti misma, no habrá espejismos ni dudas para ti. Entonces sí, podrás dedicarte de lleno a observar a tu hombre.
No existe un cuestionario infalible para entrevistar al susodicho, ni respuestas únicas e infalibles que te revelen el futuro con él. Sólo cuentas contigo misma. Si usas el diálogo, la observación y la intuición, podrás obtener algunas pistas acerca de él y sus intenciones. No olvides que nada ni nadie te da derecho a juzgarlo. El hecho de que alguien no esté listo para una relación seria contigo, no es un defecto. No seas dura con él, sé honesta contigo misma y si lo que encuentras no te gusta y tu intuición te envía un mensaje rotundo del tipo "eso-no-es-negociable", entonces déjalo por la paz. No pierdas tu tiempo y continúa la búsqueda en otra parte.
¿Cuál es su plan?
Quien se relaciona con un alguien que no sabe hacia dónde va, tarde o temprano también pierde el rumbo. La única manera de saber qué planes tiene tu hombre a corto y largo plazo, es preguntándole, sin temor, cómo se ve de aquí a un año, a cinco o a diez. Las proyecciones que haga de sí mismo te ayudarán a saber si entre sus planes, está una relación sólida con una mujer.
Bla, bla, bla...
A la mayoría de los hombres, ya entrados en confianza, les gusta hablar de sí mismos y de sus logros, así que sé muy cautelosa con la información que recibas. Pregúntale cómo pretende llegar al objetivo que se ha planteado. Con ello sabrás si el tipo es un soñador, hablador, desubicado o perezoso, o si tiene la capacidad de llevar a cabo sus proyectos de manera realista. Suena duro, pero si él no está resuelto profesional y económicamente, nunca serás su prioridad.
Congruencia ante todo
Tómate el tiempo necesario para analizar la congruencia que muestra entre lo que dice y lo que hace. Si te tiene como princesa pero opina que el resto de las mujeres son despreciables y las trata de retrasadas mentales (o de rameras), algo está mal. Si se lleva fatal con su madre y la culpa de todo lo malo que le ha ocurrido en la vida, ten cuidado, su primera relación con una mujer marca las demás. O bien, si te dice que está listo para tener una relación seria contigo, pero demuestra una mamitis digna de récord Guiness, pues dice a los cuatro vientos que no hay mejor mujer que su madrecita santa, enciende tus alarmas y, si traes zapatos, corre. La congruencia o incongruencia en las relaciones de un hombre te revelarán quién es, quién dice ser y quién desea ser. A partir de ello, la que toma la decisión de irse o quedarse eres tú.
Quién eres para él
Ellos se ríen de que las chicas queremos escucharlos decir "te quiero" tres veces al día, y quizás tengan razón en reírse. Siendo sinceras, ese tipo de confirmaciones son como fast food para nuestra curiosidad, nos quitan el hambre pero no nos nutren. Lo que realmente queremos saber es qué piensan y qué sienten por nosotras. Y así hay que preguntarlo, sin rodeos y haciendo la distinción.
A veces no es tan clara la diferencia entre lo que sentimos y lo que pensamos, sobre todo cuando estamos enamoradas. Pero un hombre siempre lo tiene tan claro como que le va a tal equipo y no a otro. Las respuestas superficiales, como "Creo que eres buena onda", rascarse la cabeza y evadir el tema, no revelan que el tipo sea malo para expresarse, sino que no se ha tomado la molestia de indagar en lo que representas para él. Dale tiempo, y si después de un periodo considerable no logra responder o su respuesta no te hace sentir de maravilla, puedes comenzar a despedirte.
Por último, no dejes que las palabras tiendan una pantalla entre la verdad y la fantasía, coteja lo que te diga con las acciones que realiza diariamente. (No vayas al pasado, eso ya no te corresponde.) Si encuentras en él congruencia y compromiso -primero consigo mismo y con su proyecto, luego contigo y con el resto de las causas posibles-, entonces tienes ante ti un hombre que vale la pena.
Por: Luza Alvarado
Fuente: Pasionaria




