"¿Cuántos años de casados cumplen?", pregunté a mis amigos. Cuando respondieron "Diez", con tremenda carcajada de complicidad, casi me voy para atrás de la sorpresa. En estos días, encontrar una pareja joven que se jacte de tener un matrimonio sólido y duradero, donde existe el amor genuino, es un garbanzo de a libra.
Pregunté a mis amigos cuál era la clave para tener un matrimonio duradero, a lo que respondieron que no hay una sola, sino que son muchas. La primera de ellas: honestidad. "Si eres capaz de mentirle a la persona con la que compartes el techo y la cama, no solo le faltas al respeto a tu mujer sino que te traicionas a ti mismo. Después de eso es bien fácil perder el suelo, y entonces eres capaz de hacer muchas tonterías", respondió él.
Ella complementó su comentario diciendo que el amor es como una receta y se necesitan varios ingredientes para que el matrimonio funcione. La sal y la pimienta están, justamente, en los pequeños retos que el día a día nos presenta: "Ante los problemas, hay de dos sopas: tirarnos al drama y resignarnos, o tomarlo con más humor y pensar que todo, excepto la muerte, tiene solución", concluyó.
A lo anterior, mis amigos agregarían estos puntos que, palabras más palabras menos, puedo resumir de la siguiente manera:
La ropa sucia se lava en casa
Las discusiones en público o frente a los amigos solo empeoran las cosas. Poner a los demás como testigos es convertirlos en cómplices de un problema sin haberlos consultado antes. Si algo va mal durante una reunión, lo mejor es marcharse y arreglar el problema en casa. (De preferencia, con una bebida que los relaje o los tranquilice.)
Dense un tiempo juntos
Por más pendientes de trabajo que tengan, hay que respetar los espacios en pareja y desenchufarse en serio (eso incluye apagar la BlackBerry, por ejemplo, y dejar de pensar en los platos que se quedaron sin lavar). Vean películas viejitas, hagan una sesión de juegos de mesa -solo para dos-, vayan directo al postre sin pasar por la ensalada. En una frase: dense gusto sin interrupciones.
Y también dense tiempo a solas
Antes que ser esposo o esposa, la pareja es un individuo; muy probablemente, ese individuo tiene gustos o pasiones que no comparte con su pareja. El que uno quiera meterse al baño 45 minutos o salir a caminar a solas, es bastante sano para ambos. Guardar un poco de misterio y conservar la individualidad hace que se mantenga viva la curiosidad -y el deseo- por el otro. Además, esos pequeños ratos ayudan a diluir tensiones acumuladas, porque también hay que aceptar que todos, nos guste o no, tenemos días malos y ratos peores.
Detalles con sentido
No cuenta: regalar un electrodoméstico para que el esposo o la esposa haga mejor sus tareas de la casa. Un detalle debe llevar implicito el mensaje de "Te amo y quiero que tú lo disfrutes". Obviamente, después de varios años de matrimonio hay que hacer más esfuerzo por sorprender y dejarse sorprender, pero ahí está lo maravilloso del detalle.
Espacios comunes y caos personal
Dicen que si una pareja puede ponerse de acuerdo en el tema del orden y la limpieza de la casa, puede hacerlo al respecto de cualquier otra cosa. El ordenado y obsesivo de la limpieza tiene que ceder un poco, y el caótico también debe poner de su parte. A muchas parejas les funciona tener una "esquina del caos", ese espacio de la casa donde cada quien tiene permitido acumular su desorden sin afectar los espacios comunes. Sin embargo, cada pareja debe establecer sus acuerdos desde los primeros días de vida juntos.
Vida sexual = comunicación
El cansancio, los desacuerdos y la enfermedad pueden convertirse en un obstáculo para tener una vida sexual armoniosa. Sin embargo, antes de que convertirlo en crisis, hay que hablarlo, de frente y con amor. Si por alguna razón uno de los dos no está de ánimo para tener sexo, no debe forzarse. Lo mejor es hacérselo saber a su pareja y, sobre todo, explicarle cuál es la razón. Esto ayuda a que ambos trabajen en el asunto según corresponda.
¿Y tú, cuáles crees que sean las claves para lograr que un matrimonio sea duradero?
Por: Luza Alvarado
Fuente: Pasionaria




