Home Experiencias Bajo presión

Bajo presión

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

Cuando estamos bajo mucha presión, necesitamos actuar rápido y con precisión. Por ejemplo, cuando tenemos un examen de aptitudes para entrar a un nuevo trabajo, o cuando nuestro jefe nos pide que hagamos una presentación para uno de los supervisores que viene mañana; pero en vez de hacerlo bien sucumbimos a nuestros propios nervios y terminamos por dejar una mala impresión. Esto suele suceder no porque no sepamos lo que hacemos, en general un examen de aptitudes o una entrevista de trabajo tratan sobre lo que mejor sabemos hacer, el problema es que es posible que el estrés te nuble la vista y no te permita desempeñarte como realmente podrías hacerlo.

Esto por supuesto le pasa a mucha gente así que no estás sola, piensa tan solo en un deportista de alto rendimiento, cuando llega el campeonato final y termina por no meter el último penal, o el clavado que definirá la medalla de oro para un clavadista termina siendo como el salto de una ballena y no como el de un atleta que ha practicado toda su vida para ello. Esto pasa cuando estamos tan presionados que no podemos ya manejar esa presión y terminamos aplastados por ella. Puede ser incluso una tragedia.

Es por eso que tanto para estos atletas o para nosotras mismas en el trabajo y la vida diaria es tan importante aprender a manejar la presión como el dominar lo que estamos haciendo. Hace un tiempo la revista Time publicó unos tips sobre cómo aprender a lidiar con situaciones de mucho estrés, todas basadas en el libro Choke de Sian Beilock, psicólogo de la Universidad de Chicago. Aquí algunos de ellos que espero te sean tan útiles como lo han sido para mi.

1.- Tener una actitud positiva es bueno, pero no si estás con ello tapando emociones negativas. Eso puede causar que éstas se vuelvan en tu contra en el peor momento posible. Una forma de terminar con esos pensamientos que podrían boicotearte es aceptarlos y trabajar con ellos antes de que llegue el momento crucial. Escribir tus miedos y pensar sobre cómo hubieras podido hacerlo mejor en alguna experiencia pasada hará que puedas corregir tu actuación y dar lo mejor de ti. Tener una catarsis personal, liberará tu memoria y permitirá que te enfoques en lo que realmente importa en el momento en que importa.

2.- Toma una pausa para pensar realmente lo que quieres hacer o decir. Cuando hay mucha presión y el tiempo apremia es fácil pensar que lo primero que pasa por nuestra cabeza es lo que tenemos que decir o hacer, pero por experiencia sabrás que eso no siempre funciona. Tomarte unos segundos para pensar dos veces las cosas y sus consecuencias es mejor que actuar sin pensar. No importa el poco tiempo que tengas, no dejes de darte aunque sea unos segundos para asegurarte que tu decisión sea la mejor posible.

3.- Es fácil soñar con que lograrás dar una buena impresión cuando practicas tus respuestas a un examen o una entrevista mientras estás en casa en pijama, pero en realidad no deja de ser algo en tu imaginación. Mejor que eso, es dar tu presentación y practicar posibles preguntas y respuestas frente a un amigo o amiga. La práctica hace al maestro y el haberte puesto en una posición un tanto estresante antes del gran momento te permitirá manejar mejor la presión cuando ésta llegue a su punto más alto.

4.- Una vez que has practicado y te sientes segura con lo que sabes, entonces no le des demasiadas vueltas al asunto. El pensar mucho en algo puede hacer que te equivoques. Según Beilock, estudios hechos en el cerebro de francotiradores, su actividad neuronal es mucho más baja que la de un principiante cuando buscan su blanco. Esto es porque los expertos han practicado tanto, que su mente y cuerpo trabajan en piloto automático justo antes de disparar. A veces pensar demasiado puede trabajar en tu contra pues hace que pierdas naturalidad en lo que tu cuerpo y mente ya saben hacer bien.

5.- A veces tratar de no pensar mucho en lo que estás haciendo suele ser contraproducente. Por eso es importante tener algo que te permita actuar sin que te distraiga demasiado pero que sí evite que tu mente gire demasiado en torno a la misma idea. Por eso, por ejemplo, el medallista olímpico Michael Phelps utilizaba un iPod a la hora de cada carrera de natación, ésta le impedía pensar demasiado en su actuación y le permitía liberar su mente para nadar sin preocuparse dejando que su cuerpo hiciera lo que sabe hacer mejor. Obvio no se trata de oír música durante la entrevista o el examen, pero es posible que antes, para sacar de tu mente ideas negativas, un poco de música te ayude y te permita enfocarte en lo positivo en el momento que más lo necesitas.

Y tú, ¿alguna vez has sido traicionada por tus propios nervios? ¿Qué otras técnicas utilizas para lidiar con la presión?

Por: Eugenia Correa

Fuente: Guía de Supervivencia

Bajo presión
 

Reciba nuestras novedades
Ingrese su e-mail:

Dona por PayPal

Si te gusta el sitio colabora donando y de esta manera nos ayudas a mantener activo este espacio.

Deje su mensaje o requerimiento:


Chica GamarraSite

Chica GamarraSite
Natali Cruzado
Es diseñadora gráfica y le gusta lo que hace...

Noctámbulos: Eventos, conciertos, fiestas, moda

Encuesta

En Perú ¿se compra o se vende por Internet?
 

Usuarios Online

Tenemos 228 invitados y 1 miembro conectado(s)

Enlaces

Últimas publicaciones