Home Experiencias Tu postura habla por ti

Tu postura habla por ti

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

"¡Espalda recta! ¡Hombros alineados! ¡Cabeza erguida! ¡Estómago adentro!". Durante los años que practiqué ballet clásico escuché esta letanía por lo menos tres veces por semana. Entonces me parecía razonable el que los maestros dijeran que la postura de una persona podía determinar sus límites y sus alcances en la danza, pero nunca pensé que pudiera serlo en otros aspectos de la vida, incluso de la vida interior. Sin embargo, hace poco me encontré con un estudio de la Universidad de Ohio en el que se pudo comprobar que la postura de una persona no sólo refleja un estado de ánimo o de salud que es percibido por los demás, sino que también influye en la idea que esa persona tiene de sí misma.

Según los resultados obtenidos por el profesor Richard Petty, director de la investigación, el mantener una posición determinada hace que adoptemos una postura emocional o psicológica similar. Es decir que si nos sentamos encorvados, por más animados que hayamos comenzado nuestra tarea, pronto comenzaremos a sentirnos desganados y faltos de ideas.

El profesor Petty cuenta cuando sus pacientes están estresados o cansados, les dice que, de pie o sentados, giren una y otra vez los hombros hacia atrás y hacia abajo. Lo que provoca esta postura es una mejor irrigación de oxígeno en el cerebro debido a la correcta alineación de la columna; al mismo tiempo, el pecho deja de estar contraído, lo que simboliza para los demás que se está listo o abierto para escuchar. Lo interesante, dice Petty, es que sus pacientes también reportan sentirse con más confianza en sí mismos.

No cabe duda, lenguaje corporal es más importante y significativo de lo que pensamos. Se dice que, en términos de comunicación efectiva, las palabras sólo abarcan el 7%, el 55% de nuestros mensajes son visuales (lenguaje corporal, contacto visual), y el otro 38% corresponde a lo auditivo o vocal (tono, intención, volumen, velocidad). Esto querría decir que antes de que abramos la boca, nuestro cuerpo está mandándole un mensaje a nuestro interlocutor por adelantado, debido a que nuestro cuerpo y nuestra mente se comunican tanto consciente como inconscientemente.

Con todo lo anterior me aventuro a hacer una reflexión que se dispara hacia muchas posibilidades. ¿Acaso no pasamos toda la vida hablando con nosotros mismos? Si nosotros somos nuestro interlocutor más importante, entonces la postura, el tono y los gestos mentales que empleamos para hablarnos también están enviándole mensajes a la mente, predisponiéndola consciente e inconscientemente para adoptar cierta actitud. Esto también me lleva a pensar en la postura de la meditación; más que un capricho oriental, sería la forma menos confusa de poner en comunicación efectiva al cuerpo con la mente y el espíritu.

¿Y qué pasa cuando estamos en una entrevista, por ejemplo, o en nuestra primera cita con alguien? Antes de que hayamos abierto la boca nuestro interlocutor -si es suficientemente intuitivo- estará captando la información que necesita para saber si somos personas congruentes, confiables, optimistas, problemáticas, tacañas, etc. Lo cual también me lleva a pensar en las razones por las cuales elegimos a ciertas personas para ser nuestros colegas de trabajo, nuestros amigos o incluso nuestra pareja. ¿Qué tanto tuvo que ver su postura o su lenguaje corporal en nuestra decisión?

Aunque nuestra voz y nuestras palabras estén diciendo mentiras, nuestro cuerpo nos delata a través de algún gesto, de una mirada esquiva o atenta, del acomodo de los brazos o simplemente de la tensión que se percibe y que nos advierte "aquí hay algo que no encaja", o "todo en él/ella me habla de armonía". Esto es tan real y se ha estudiado tanto, que agentes, investigadores y espías reciben sofisticados entrenamientos que les permiten suprimir ciertos gestos, pensamientos y posturas que los pondrían en evidencia.

En fin: lo interesante para nosotros, los ciudadanos comunes y corrientes, es tener conciencia de los mensajes -contradictorios o congruentes- que nuestra postura está transmitiendo, tanto a los demás como a nosotros mismos. Lo que no se dice con palabras pero necesita ser expresado, encontrará la vía de salida tarde o temprano.

Por: Luza Alvarado

Fuente: Pasionaria

Tu postura habla por ti
 

Reciba nuestras novedades
Ingrese su e-mail:

Dona por PayPal

Si te gusta el sitio colabora donando y de esta manera nos ayudas a mantener activo este espacio.

Deje su mensaje o requerimiento:


Chica GamarraSite

Chica GamarraSite
Natali Cruzado
Es diseñadora gráfica y le gusta lo que hace...

Noctámbulos: Eventos, conciertos, fiestas, moda

Encuesta

En Perú ¿se compra o se vende por Internet?
 

Usuarios Online

Tenemos 222 invitados conectado(s)

Enlaces

Últimas publicaciones