Hace unos días una amiga me envió un texto que llamó mi atención. Éste, escrito por uno de los reporteros de la revista masculina GQ habla sobre cómo las mujeres solemos ser unas arpías entre nosotras. Dice que somos incapaces de llevarnos bien para algo que no sea comernos viva a otra mujer, con nuestras críticas y malos augurios. Dice que en realidad solemos morir de envidia frente a mujeres que son más guapas de nosotros y que no podemos soportar ser sus amigas.
Me sorprendió porque, aunque considero que tengo muchas amigas, muchas más guapas que yo, este hombrecillo menciona una frase que, a mi pesar, ha llegado a salir de mi boca, tal cual. Y es que según él, las mujeres cuando estamos en confianza con un hombre que nos hace sentir comprendidas y escuchadas tarde que temprano soltamos la frase "Yo es que me llevo mejor con los hombres que con las mujeres".
Después de haberla leído, así fríamente, tengo que aceptar que me sentí un poco ridícula. Pero así es, me declaro culpable. Y tengo que reconocer que cuando la he dicho realmente lo creí, muchas veces me sentí menos comprendida por otras mujeres que por algún hombre. Claro que también en ese momento no estaba pensando en las muchas amigas que valoro y tampoco que aquel “comprensivo” hombre al que me dirigía simplemente hacía todo el show de ser amable con el obvio objetivo de llevarme a la cama. Sí que leer aquella nota me hizo sentir naif… pero en fin.
Él continúa diciendo “Si a esta chica promedio de la que os hablo, además de hacerle el truco de las manos y de dejarla pasar antes a los sitios, la emborrachas un poquito, te dirá algo más: ‘Las mujeres en realidad somos unas brujas las unas con las otras.’” De ahí continúa para hacer una lista de todas las mujeres célebres que a los hombres les parecen esculturales, simpáticas y fantásticas y que por lo mismo otras mujeres no toleremos, entre ellas menciona a Elsa Pataky, Penelope Cruz y Angelina Jolie.
A lo largo de los años, tengo que reconocer, que como una mujer “promedio”, como este escritor nos describe, comenzamos a dejar de ver a estas mujeres como seres reales, convivimos con ellas como convivimos con la publicidad en los auto stops de la ciudad, una molestia cotidiana que termina por parecer normal, se vuelve invisible. Y es que si después de la adolescencia una no deja de intentar competir con estas chicas de afiche se podría volver loca. Así que tengo que decir que en realidad el problema no son estas mujeres las que nos hacen convertirnos en brujas unas con otras.
En realidad son las chicas lindas, pero también reales con las que tenemos que competir todos los días. Como dije, tengo muchas amigas, y entre ellas también tengo amigas que sé, objetivamente, son mucho más bellas que yo, y sí, reconozco que a veces es molesto salir con ellas y que nadie, absolutamente nadie, te voltee a ver. Pero al final una saca lo mejor que tiene, que en ocasiones no es más que la sonrisa y listo sigue adelante y sigue manteniendo una buena amistad con esa amiga. Aun si a veces olvidas esa amistad para decir “es que me llevo mejor con los hombres que con las mujeres.”
Lo pongo de el otro lado, ¿acaso los hombres no sienten a veces envidia de otros hombres que son más guapos, más exitosos o ricos que ellos? Pero es verdad, buscan superar sus deficiencias siendo simpáticos o hasta comprensivos, para que mujeres promedio al menos los acompañemos a tomar un café. Al final, supongo, tenemos que ubicarnos en nuestra realidad y aunque exista a veces cierta envidia, te das cuenta de que la amistad es más fuerte.
Y ustedes qué creen ¿creen que las mujeres somos incapaces de tener amigas más guapas para evitar la competencia?, ¿es un problema solo de las mujeres o los hombres también lo viven? Comenten su experiencia.
Por: Eugenia Correa
Fuente: Guía de Supervivencia




