Home Experiencias Me quiero… no me quiero… la autoestima está en baja

Me quiero… no me quiero… la autoestima está en baja

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

Si hay una persona que puede hablar de autoestima baja soy yo. Sé de lo que se trata porque convivo con ella y me trae muchos problemas cotidianos. ¿Cuáles? Nada me viene bien a la hora de elegir la ropa, no me animo a pedir favores porque tengo miedo al rechazo, creo que no le importo a nadie, aguanto ciertas invasiones por no saber poner límites, siento que tengo al mundo en mi contra, que todo me cuesta más que a cualquiera … ¡uf! No terminaría nunca de escribir esta lista. Quizás el que no lo padece piense que todas estas vicisitudes no tienen importancia pero les aseguro que no es nada fácil cargar con esta mochila a diario. De dónde nace mi problema, no lo sé. Quizá sea porque soy la hija del medio. O por el sólo hecho de ser mujer… Sólo puedo decir que con los años ha empeorado. También me di cuenta de que mis fracasos amorosos (los cuales estoy segura de que no se dieron casualmente) han ayudado bastante para que este mal prevalezca.

Si bien esa es una característica de mi personalidad, reconozco que tengo mejores y peores momentos. Como todo el mundo.

La baja autoestima puede darse como un rasgo característico de una persona, pero la mayoría de nosotros la padecemos en algún momento de la vida. Es decir, en determinadas situaciones que nos vuelven más vulnerables, y es cuando sentimos que no valemos nada. Por ejemplo, si nos deja una pareja, nos despiden de un empleo o reprobamos un examen importante. A partir de ese tipo de episodios traumáticos sentimos que se nos cae la estantería y entramos en un círculo vicioso del que no es fácil salir. Sería algo así: creemos que no valemos, por lo tanto, todo nos va a salir mal y estamos tan convencidos que termina sucediendo exactamente eso. Así, confirmamos lo que ya sospechábamos y se vuelve imposible remontar vuelo nuevamente. ¿Cómo hacer para no decaer? No sirve de nada echarles la culpa de nuestras desventuras a los demás, porque los únicos responsables del mal somos nosotros. Además, de esa manera no se resuelve nada. Lo importante es no perder el eje: al problema hay que encontrarle una solución.

Hoy, luego de varias sesiones de terapia, puedo decir que hay un tema fundamental que ayuda mucho a mejorar: se trata de encontrar el deseo que quedó perdido por el camino. Escarbar para descubrir qué es lo que nos da bienestar y nos genera endorfinas (estas famosas hormonas de la felicidad). Puede ser un curso de arte, correr una maratón, reencontrarse con alguien querido que no vemos hace tiempo, proyectar un viaje… Lo importante es buscar la punta del ovillo que nos hará sentir bien. Esto generará una alegría y una energía que será el motor para llevar el resto de nuestra vida adelante. No es un cambio que se da de un día para el otro, pero que si se hace meticulosamente, a modo de trabajo de hormiga, se logrará el objetivo. Es bueno, cada tanto, pararnos a observar todo lo que hemos avanzado.

De todas formas, eso no es lo único que podemos o debemos hacer. Acá preparé una lista con más opciones que ayudan mucho.

- Confiar más en nuestra intuición. En el fondo sabemos cómo somos realmente. La valoración no debe venir desde afuera porque de esa manera quedaremos prisioneros de la opinión de los demás, que varía y mucho. ¿Quién nos conoce mejor que nosotros mismos?

- Aceptarnos con nuestros defectos y virtudes. Es imposible que todo el mundo nos quiera.

- Poner nuestras necesidades en primer lugar y olvidarnos de los mandatos sociales. -No aislarnos. Estar en contacto permanente con gente hará que nos olvidemos un poco de ser el centro de todos los problemas.

- Animarnos a poner límites sin miedo al qué dirán.

- Alejarnos de las personalidades negativas o que trasmiten una energía mala.

- Demostrarles a los demás que estamos conformes con lo que somos. Hay una famosa frase que reza: “Como te ven te tratan”.

- No aguantar lo que nos molesta hasta las últimas consecuencias. No es necesario. Lo ideal es ir de frente con las discordancias. Los demás tienen derecho a enterarse que están haciendo algo que nos gusta.

- No quedarnos pegados a lo errores del pasado. Ya no hay vuelta atrás, así que lo mejor es volver a mezclar el mazo y repartir nuevamente las cartas.

Por: Paula Halperin

Fuente: Minuto para mamá

Me quiero… no me quiero… la autoestima está en baja
Actualizado ( Lunes, 18 de Julio de 2011 12:11 )  

Reciba nuestras novedades
Ingrese su e-mail:

Dona por PayPal

Si te gusta el sitio colabora donando y de esta manera nos ayudas a mantener activo este espacio.

Deje su mensaje o requerimiento:


Chica GamarraSite

Chica GamarraSite
Natali Cruzado
Es diseñadora gráfica y le gusta lo que hace...

Noctámbulos: Eventos, conciertos, fiestas, moda

Encuesta

En Perú ¿se compra o se vende por Internet?
 

Usuarios Online

Tenemos 162 invitados conectado(s)

Enlaces

Últimas publicaciones