Hay distintos tipos de ex. Están aquellos con lo que solo se tendrá en común el pasado, lo vivido. Y salvo una casualidad no los cruzaremos ni por la calle. Los que, en cambio, veremos a menudo porque son parte de nuestro circulo de relaciones, afectivas o laborales. Y aquellos con los que tendremos que aprender a convivir porque nos unen hijos en común.
Para cada uno de estos casos, hay reglas de cortesía, más o menos sinceras, que pondremos en práctica cuando sea necesario. Pero ¿qué pasa cuando, sin que haya una familia en común o un círculo de amigos que lo fuerce, nos seguimos viendo con un ex porque necesitamos no perder esa “amistad”?.
Una amiga recientemente separada volvió feliz el otro día de un encuentro con el hombre con quien compartió cinco años de convivencia, porque iban juntos por la calle, venían de hacer unos trámites, y al encontrarse con un conocido de él, su ex la presentó como “una amiga, mi ex mujer”. Le pedí la receta, me dijo que no la tiene, pero a juzgar por lo que veo, aquí van algunos consejos:
- No preguntarle si está saliendo con alguien. Para que iniciar un intercambio de confidencias si no estás segura de hasta dónde te puede dañar saber la verdad.
- En el mismo sentido, y por las mismas razones, no darle información sobre tu intimidad.
- Pactar no hablar de los malos momentos del pasado. Tampoco se trata de revivir los motivos de la separación cada vez que se vean sino, en todo caso, de construir una nueva relación.
- Tener las cuentas claras, económicamente hablando. Será imposible transitar juntos una amistad si alguno está desconforme con el reparto de bienes comunes hecho tras el divorcio.
- Explicitar qué cosas nos hacen bien de estar con él/ella y por las que no queremos dejar de verlos.
- No acudir a ellos para que nos ayuden a resolver cada situación ante la que tengamos dudas. Recordar que la idea es que sean nuestros amigos, no nuestra pareja sin sexo. Tratemos de reconstruir la individualidad y afrontar solos, incluso con la ayuda de otros amigos, los nuevos inconvenientes que surjan.
- Cuando finalmente alguno de los dos arme una nueva relación amorosa, es importante que se lo cuente al otro, con cuidado y sin demasiados detalles. Dependerá de cómo se hayan limado las heridas entre los ex, y de cómo lo sobrelleve este nuevo amor (al que conviene ponerlo en autos de quién es ese “amigo”), que puedan continuar viéndose y disfrutando de lo que han logrado construir en todos esos años.
¿Qué otras cosas crees conveniente hacer para continuar siendo “amiga de tu ex”?
Por: Adriana Balaguer
Fuente: Desesperadas




