¿Te gustaría dar rienda suelta al niño que llevas dentro? Ser clown es una actividad liberadora que estimula una conexión con tu parte lúdica.
Ser clown va más allá de ser payaso. Como explica Fiorella Kollmann, profesora de clown que ha trabajado en proyectos como Bola Roja, es vencer el miedo a explorarse y mostrarse en un registro honesto, libre de presiones y prejuicios.
“Consiste en activar esos impulsos que tenías cuando eras niño pero que, con el paso del tiempo, los encarcelas. Cuando eres adulto, esa limitación puede atentar contra tu calidad de vida”, explica.
Conocerse y mostrarse
¿Usted puede ser un clown? Por supuesto. Esta actividad es una corriente derivada del teatro y no requiere ningún tipo de formación histriónica previa. “No se trata de que se burlen de ti. La idea es trabajar con tus propias emociones, preocupaciones, ‘neurosis’, procesarlas y exponerlas. Si aparecen las risas es porque lo que causa gracia, realmente, es la honestidad. Si eres honesto, eres divertido”, comenta Fiorella.
Ella cuenta que ha trabajado con ingenieros, amas de casa, terapeutas, en fin, personas con diversas profesiones e intereses. Recuerda que una vez tuvo un alumno que era gerente y que, por lo tanto, tenía a mucha gente a su cargo.
“Como todo gerente, estaba muy preocupado con las ventas, las ganancias. Era muy serio cuando hablaba de su trabajo. Pero nos sorprendió a todos cuando hizo un número y se interpretó a sí mismo con su laptop, ‘volviéndose loco’ cuando miraba el monitor. Supo sublimar de manera divertida eso que le causaba estrés”, dice la especialista.
¿Cómo lograr esa liberación frente al público? La fase inicial de los talleres busca fomentar la interacción entre los alumnos, de modo que todos sean amigos y no unos desconocidos. El grupo tiene que ser cómplice.
“No es su finalidad exactamente, pero este tipo de talleres ayuda a mejorar la autoestima: quererse y aceptarse tal como uno es. Probar cosas nuevas, salir de la rutina y jugar es una forma de lograrlo. Tenemos poco tiempo para ser nosotros mismos”, sostiene Fiorella.
Fuente: Perú21




