Paulina, una compañera de trabajo, conoció a Darío hace dos semanas en un boliche.
Salieron a comer un par de veces y el sábado la invito a pasar el día a una casa quinta.
Un sol radiante, una casa espectacular, un asado delicioso y una química perfecta.
Terminaron de almorzar y Darío propuso refrescarse un poco.
Paulina, se calzo la bikini negra, se arreglo el pelo, se aplicó la pantalla solar y lo espero sentada cual sirena al borde de la piscina.
Al rato apareció él y el hechizo se rompió.
La magia, el encanto, la quinta, el asado y las ganas de todo se desvanecieron.
La única fantasía existente en la mente de Paulina era la se salir corriendo de aquel lugar lo antes posible.
La lógica indicaba que, de la piscina, había que pasar a la cama y a ella le resultaba imposible siquiera imaginar esa situación.
Pero ¿qué pudo provocar tremenda desilusión y desgano sexual de un minuto para el otro?
La espantosa sunga que Darío se había colocado creyendo que era lo más.
Existen elementos que logran desmotivar a cualquiera en un abrir y cerrar de ojos.
Hay cosas que suceden y pueden poner inmediatamente una marcha atrás en la libido imposible de remontar.
Muchachos la sunga no es para cualquiera. Es algo que queda bien a muy, muy pocos.
Confieso que ya pasados los 3 años de edad resulta complicado su uso.
Aprieta en una zona del cuerpo que hace que todo el resto resalte y quede en evidencia lo que otras mallas logran disimular.
Pero no sólo la sunga provoca un efecto desmotivador inmediato.
Existen muchas otras cosas.
¿Cuáles?
- El bronceado permanente durante todo el año
Aquellos que asisten con frecuencia a la cama solar y adquieren ese bronceado durante todo el año definitivamente NO, no nos gusta. Hace que luzcan un tono de piel brilloso y artificial.
- La barba de tres días.
Además de antihigiénica, molesta y desprolija genera una imagen de sucio y dejado. La gran mayoría de los hombres fracasa en la búsqueda del look descontracturado y casual y adquiere un estilo ciruja.
- El pelo largo y sobre producido con reflejos de tintura.
NOOOO. Cada vez más se peinan, planchan y modulan el pelo. Dejemos esas tareas para las mujeres. Simplemente corto y limpio, con eso alcanza y sobra.
- La bijouterie en exceso.
Los aros, pulseras, collares y cadenas no fueron creados para ustedes. Si bien nosotras pecamos con los excesos ustedes también lo hacen y con frecuencia. Pareciera ser que en cuanto se animan a usarlos rápidamente se entusiasman y no pueden poner un freno.
Muchas veces lo que ellos creen que nos gusta y motiva, termina produciendo el efecto totalmente contrario.
Y vos, ¿a qué le decís definitivamente NO, eso no me provoca más que nauseas?
Por: Violeta Santamarina
Fuente: Entre amigas - 05/02/2010




