¿Se acuerdan de que la semana pasada fui a tomar algo a un pub irlandés del microcentro?
No saben qué feo lo que me pasó cuando me estaba yendo.
Maldigo el momento en que junté mis cosas y decidí ir al baño antes de emprender el viaje a casa.
Cuando estoy terminando de secarme las manos, abro la puerta del baño y siento que se me viene el mundo abajo.
Frente a mis ojos se estaba desarrollando una escena de amor. Pero, más que sacada de una película romántica, ¡parecía sacada de una de terror!
Juan, el novio de una de mis mas amigas del laburo, ¡a los besos con otra!
Qué hago, pensé en ese momento.
¿Me acerco y lo agarro de los pelos?
¿Le grito que es una basura?
¿Le digo que le voy a contar a Ceci?
¿Lo amenazo con pegarle?
¿Le digo a ella, que él, ya tiene novia?
Lamentablemente, o no, opté por irme sin que me viera.
Justo ese día había almorzado con Ceci (su novia) y me había contado que, con Juan, estaban con planes de irse a vivir juntos y comprarse un auto a medias.
Santi y yo salimos muchas veces a comer con ellos dos y la verdad es que me parecían una pareja súper feliz y afianzada.
Él simulaba quererla mucho. Pero después de lo que vi…
¿Van de la mano la infidelidad y el amor verdadero?
Alguna vez me dijeron que para algunos meter los cuernos no significa dejar de querer.
Si Ceci se entera se va a deprimir mucho, pero si no le digo me parece que el costo va ser mucho más elevado.
¿Y si se enoja conmigo?
¿Y si no me cree?
¿Y si ya lo sabe y elige seguir igual con él?
Hace una semana que no puedo mirarla a los ojos cuando me habla; y ya van dos veces, que me pregunta, si me pasa algo con ella.
No soporto más esta situación, ustedes ¿qué me recomiendan que haga?
Por: Violeta Santamarina
Fuente: Entre amigas - 18/10/2009




