No hay mujer más fuera de sí que la despechada. Traicionada por un amor, por una amiga/amigo, por un jefe o compañero de trabajo, es capaz de cualquier cosa con tal de que el mundo se entere que la han herido. No siempre busca dar lástima, sólo pide que se haga justicia, que se sepa la verdad.
¿Reaccionamos igual las mujeres que los hombres? ¿Por qué razón nosotras somos más proclives a buscar público a la hora de sacar “los trapitos al sol”? ¿Buscamos justicia o venganza?
En los últimos años, la web ha servido como muro de lamentos de las despechadas. Hay quienes prefieren hacer su denuncia a través de los foros de sitios populares como Yahoo! ó Facebook. Y quienes eligen ser parte de alguna página de Internet que oficia de club de “mujeres por el escrache”. Dos opciones en inglés: dontdatehimgirl.com/home (“No arregles una cita con él”), tal vez la más conocida; y www.womansavers.com (“Salvadoras de mujeres”), que funciona además como una revista femenina online.
Descargar el enojo no es poco, pero también corremos el riesgo de quedar atrapadas en el resentimiento y terminar convirtiendo el malestar en algo crónico. Por eso, aquí van algunos consejos para salir del despecho:
- Aunque vivamos la traición como si nos hubieran matado es importante tener presente que seguimos vivas más allá del otro. Hay que aprender a estar sin la persona amada/querida.
- Para empezar a olvidar nada mejor que armarnos una rutina que nos mantenga distraídos, una forma de reorganizar nuestro tiempo.
- No idealicemos la relación que ya fue, tampoco a la persona que nos ha decepcionado.
- Trabajar para aprender del fracaso, única forma de aprovechar constructivamente la mala experiencia vivida.
- El impacto emocional causado por la crisis genera en nosotros una serie de emociones y reacciones que van desde la fatiga prolongada y el agotamiento hasta dolores de cabeza, gastritis, úlceras, pudiendo incluso ocasionar trastornos psicológicos. Liberar al cuerpo de toda esta energía negativa (amargura) a través de actividades físicas al aire libre, una oportunidad, además, de conocer a otras personas.
- Para desprendernos del recuerdo de la traición, lo primero es olvidar y lo segundo, perdonar. Es un proceso complejo cuyo tiempo de duración varía de acuerdo a las personas. Si lo logramos habremos aprendido a controlar nuestras emociones y reacciones. Y seguramente seremos un poquito más sabios.
¿Has actuado con despecho? ¿Cuándo? ¿Cómo supertraste el sentimiento?
Por: Adriana Balaguer
Fuente: Desesperadas




