Seguramente has oído decir que "si tú no te quieres a ti mismo, nadie más lo hará por tí". Con más razón, si no te gusta tu cuerpo o cómo eres... ¿A quién más le gustará? Bajo esta premisa es que hoy te propongo hablar sobre cómo mejorar la imagen que tienes de tí mismo.
Cuando te enfocas en las cosas negativas, estás negando todo lo bueno que sí tienes. Esta distorsión instantáneamente vuelve negativo algo que es positivo y bello. Mira estos ejemplos concretos:
1- Cuando alguien te dice un cumplido. En lugar de rechazarlo y decir "bah... no es nada", sería mucho mejor para ti y para quien te elogió que lo aceptaras con una amplia sonrisa y un "gracias" a viva voz. Cuando rechazas un cumplido te estás rechazando a ti mismo y a quien te elogió.
2- Cuando te comparas con alguien. Ciertas personas tienden a menospreciarse en favor de alguien supuestamente más bello, más inteligente o más exitoso. La mayoría de las veces, te comparas con otros porque te sientes inferior o inseguro, y no porque necesites inspiración. Los expertos recomiendan que evites las comparaciones y reconozcas que cada persona tiene una forma única y diferente de ser y actuar. Tú tienes otras cualidades que ofrecer al mundo. ¡Empieza a escribir la lista!
3- Cuando usas frases con "debería" o "hubiese". Estas dos palabritas suelen atiborrar el léxico de la gente perfeccionista. Se trata de rígidas demandas a ti mismo por lo que podrías haber hecho y no hiciste, tal vez pensando que te ayudan a sobrellevar el no ser perfecto. Estas frases son un auto-castigo por no haber sido lo suficientemente bueno ante tí mismo. Y en cualquier caso, no te permitirán construir una imagen positiva.
4- Cuando todo es una catástrofe. Cuando te refieres a algo que no te gusta como "devastador", "intolerable" y "terrible", estás generando pensamientos y sentimientos negativos sobre algo que a veces ni siquiera ocurrió. Así, los aspectos positivos quedan sepultados ante tanta avalancha de negatividad. Dejar de pensar de este modo te ayudará a tener más claridad mental para sobrellevar la adversidad.
Además de todo esto, los expertos recomiendan tres pasos fundamentales para mejorar tu imagen frente a ti mismo: cuida tu cuerpo sin la presión de que sea perfecto; acéptate primero a tí mismo y la aceptación de tu cuerpo vendrá después; y agradece lo que tienes, que estás vivo, que respiras y estás sano.
Finalmente, te dejo una reflexión: ¿Te fijaste que muchas veces las imágenes de cuerpos perfectos y vidas perfectas que vemos en las revistas o la TV no son siquiera reales?
Mira las GALERÍAS WOW:
Bellas: delgadas o llenitas
Los 50 más bellos del 2009
Curvas exóticas
Sensualidad latina
Las rubias de Bello 51
Bikinis de lujo
Escotes: táctica femenina
Por: Verónica Mezzini
Fuente: Bello 51




