¿Por qué abandoné ese trabajo que me agotaba pero convenía tanto económicamente? ¿Por qué estoy tomando un baño de burbujas en lugar de estar en el partido de fútbol del hijo de mi novio? ¿Por qué no tomé la llamada de mi jefe el domingo en la mañana? El juez interno que te dice cómo actuar y te reprocha tus decisiones hace que la culpa no te deje vivir. ¡Aprende a liberarte de él!
La culpa puede definirse como un "estado de pelea" entre la persona que somos y la idea de cómo deberíamos ser y actuar. Esto te consume energía y te llena de amargura.
Aceptar quién eres y amarte como tal es el primer paso para evitar ese continuo reproche a ti mismo. Verios expertos coinciden en estos consejos para aliviar tu sentimiento de culpa:
- Reconoce que nadie es perfecto. ¿Por qué deberías serlo tú? Por lo tanto, no tienes razones para sentirte culpable.
- Si cometiste un error, aprende la lección y sigue adelante. Y si no hay ninguna que aprender, entiéndelo y olvida los "hubiese", porque posiblemente volverías a actuar de la misma manera si se diera la oportunidad.
- Deja de ser tu propio juez. El éxito y fracaso son cuestiones de percepción. El fracaso de hoy puede ser el éxito de mañana. Aprende de tus experiencias.
- Reconoce tus contribuciones a la vida. Si no sabes cuáles son tus talentos, piensa en tu éxito más reciente, traza un plan y empieza a sentirte como el CEO de tu propia vida.
- Pide aquello que necesitas y quieres. Comienza a pedir pequeñas cosas: "Mi amor, ¿me puedes traer el periódico y una taza de café?", sin sentir culpas por hacerlo. Continúa luego con cosas más grandes e importantes.
- Crea tu propio paraíso. Un espacio sólo para ti en tu casa, puede ser una esquina, un escritorio o la tina llena de burbujas decorada con velas y flores.
- Cada día, mímate con algo delicioso que te haga sentir bien y especial, tu café-latte favorito o un dulce, o cómprate ya esos zapatos que tanto te gustan.
- Alivia tu corazón hablando con un amigo que te ayude a combatir tu culpa.
- Dialoga contigo mismo. Recuerda que la culpa es ilógica, entonces... ¿Qué mejor que razonarla? Incluso si cometiste un error, asume la responsabilidad y sigue adelante. La culpa te paraliza.
Por: Verónica Mezzini
Fuente: Bello 51




