Según un estudio llevado a cabo en Londres (news.yahoo.com/s/afp/20100518/wl_uk_afp/lifestylebritainfamilydivorce) y publicado en varios medios de comunicación, las posibilidades de divorcio son mucho más bajas en familias en las que el hombre ayuda con los quehaceres de hogar, las compras y el cuidado de los hijos. El estudio se llevó a cabo con 3,500 familias británicas.
Conducido por la prestigiada London School of Economics, el estudio llamado “El trabajo no pagado a los hombres y el divorcio” encontró que entre más ayuda un hombre en el hogar, más baja es la incidencia de divorcio. Lo fantástico del estudio es que, al menos en Gran Bretaña, se terminó con el cliché de los roles de pareja en el que se pensaba que la mayoría de los matrimonios eran más estables cuando los hombres se enfocaban en traer el pan a la mesa y las mujeres eran responsables del trabajo del hogar.
Según el estudio “La combinación menos riesgosa en una pareja es en la que la mujer no trabaja y el marido se involucra en la mayor medida posible en el trabajo del hogar y cuidado de los hijos.” La investigadora Wendy Sigle-Rushton dijo que los economistas han invertido mucho tiempo tratando de explicar la relación entre las mujeres trabajadores y los índices de divorcio. “Pero al hacerlo, hemos puesto poca atención en el comportamiento de los hombres. Este estudio sugiere que la contribución al trabajo del hogar de los hombres estabiliza al matrimonio sin importar el estatus laboral de la madre – comentó – los resultados sugieren que el riesgo de divorcio entre las madres trabajadoras, aunque es mayor, se reduce sustancialmente cuando los maridos ayudan con la casa."
Pienso que el estudio no es para sorprenderse. No sé como estén estas estadísticas en América Latina, donde aún cultivamos mucho la imagen del super macho; pero como mujer que vive en pareja, definitivamente me siento mucho más dispuesta a quedarme casada con un hombre que se involucre en el hogar. Creo que esto tiene que ver también con que las mujeres hemos tomado el control de nuestras vidas y no nos vamos a quedar con un hombre que nos trate sólo como empleadas domésticas.
Yo trabajo. El también. El hecho de que ambos nos preocupemos por limpiar, cocinar, lavar, planchar simplemente es una forma de decirnos el uno al otro “me interesa que esté todo bien aquí en nuestra casa”.
Así que chicas, ya lo saben si conocen a un hombre que no le importa traer mandil, entonces quizá tengan entre manos al hombre ideal a aquél con el que puedan pasar hasta los últimos años de su vida.
Y tu ¿crees que esta estadística también sea cierta en Latinoamérica? ¿tu pareja, te ayuda con la casa? ¿si tu hombre te ayuda crees que sería más difícil divorciarse?
Por: Eugenia Correa
Fuente: Guía de Supervivencia




