Hace algunos días inauguraron un nuevo centro comercial en mi ciudad, es una ciudad pequeña, donde todo el mundo se entera de todo demasiado rápido, así que la gente acudió al nuevo centro comercial en masa, como un hormigas que encuentran un pedazo de torta de chocolate, así era el desfile con bolsas en mano llevando su pequeña porción del gran pastel.
No me había animado a ir, no soy muy amante de las multitudes, pero este fin de semana parecía que se había calmado el boom y decidí ir a conocerlo.
Me impresionó mucho la cantidad tan impresionante de tiendas, todo dispuesto al mejor estilo de los E.U. Todo grande y en muchas cantidades. El consumo ha cambiado mucho, hemos aprendido bastante de los norteamericanos, no puedo evitar incluirme, creo que todos de alguna manera lo hacemos, el consumo hace parte de nuestras vidas, pero he visto como las proporciones han cambiado con mayor intensidad en este último año.
Me deja pensando mucho cómo se consume la moda ahora y como las tendencias de la moda realmente pasan de las revistas a los cuerpos de las personas reales. Y esto fue lo que ví en vivo y en directo en el vestier de muchas de estas tiendas.
Las tendencias son muchas: las minifaldas a la cintura tipo marinera, los tacones muy altos y de colores vivos, las camisas tipo esqueleto, los shorts en muchos colores y diseños, vestidos de flores strapless, etc. Es ropa realmente muy bonita pero cuando fui al vestier ví que no era definitivamente para todo el mundo.
Había una mujer que trataba de abrocharse una de esas minifaldas, su figura no le ayudaba mucho que digamos, intento e intento, hasta que por fin la abrochó pero el resultado definitivamente no era favorable para ella, su estomago se abultó alrededor de la pretina de la falda, no sé si podía respirar bien, sin embargo, estaba feliz con la prenda, se miraba en el espejo y decía que le encantaba, la verdad no le quedaba bien, la vendedora le decía que era “perfecta”, nunca me confiaré de una vendedora de estas que con tal de vender mienten. Finalmente dijo “la llevó”.
Luego pasó igual con otra mujer que quería llevarse el atuendo completo que veía en el catálogo de la tienda, se trataba de un short, esqueleto ancho tipo ombliguera, una inspiración de los 80´s reinterpretada por la marca, zapatos tipo sandalias altas unos doce centímetros, “quiero todo se ve divino” le decía a la vendedora mientras le mostraba la fotografía en la que se veía la modelo de piernas largas, ultradelgada y de unos 1.80 de altura, una mujer perfecta que lucía muy chic. La vendedora le trajo las tres prendas, en su talla, una talla 12 o 14 más o menos, ella se puso todo, la cosa cambió mucho, la ombliguera que la veíamos en con un abdomen plano, ahora mostraba uno un poco abultado y el short no era la mejor opción para las piernas de la compradora que ahora dejaba ver la celulitis. Después se monto en los zapatos, los pies de esta mujer eran unos pies gruesos y se veían un poco desbordados entre las tiras de cuero entrelazadas de las sandalias. Cómo podría la vendedora sincerarse y decirle que no le quedaba bien, ante la emoción de esta mujer. Es un trabajo difícil. Fue una venta más.
No digo que estas mujeres tengan que cambiar su cuerpo para poder llevar lo que sale en las revistas, no, lo que digo es que la moda a veces incomoda, a muchas mujeres no les importa esto con tal de llevarla puesta, lo veo todos los días en la calle y ahora más que nunca, parece haber una tendencia a vestirse de pasarela sin importar si te va bien o no.
Ahora la moda es más cambiante que antes, cada mes sale algo nuevo y nos podríamos ver algo pasadas de moda más rápidamente, entonces se nos vuelve una exigencia mantener nuestro ropero actualizado, ¡cuidado! sin olvidar que tenemos que ser realistas, no todo es para todo el mundo y de lo que se está usando puede haber prendas que te queden mejor que otras y que además te pueden hacer sentir más cómoda, sin duda esta última mujer no soportaría esos zapatos por tres horas, seguramente llegaría con ampollas en la noche.
Hay ropa que uno ve muy bonita pero el hecho de que sea bonita no quiere decir que se vea bonita en cualquier cuerpo, hay que ser conscientes de nuestros defectos y cualidades, porque cualquiera de estos se hace evidente con la elección que hagas.
Más allá de estar a la moda es buscar la comodidad y una identidad personal, bueno y no hay que olvidar que es mejor ir de compras con una amiga que tenga la capacidad de decirte “se te ve mal”.
Por: Catalina Sierra.
Fuente: Entre Amigas




