Todos tenemos una debilidad, para algunos es la adicción al Internet, para otros es la comida, para otros el cigarro y para otros... la moda.
En una era donde cada seis meses cambia la temporada y todas las marcas de prestigio hacen hasta lo imposible por venderte lo último de lo último y las tarjetas de crédito son otorgadas en los centros comerciales y tiendas de autoservicio sólo porque el cliente tiene una linda sonrisa (y casi sin revisar su historial crediticio), se ha desarrollado una ola de verdaderos comprahólicos fashionistas, esas personas que no pueden dormir si no tienen un par de zapatos de edición limitada de su diseñador favorito y que pierden el apetito si ven a alguien vestido con ropa que se vio en los catálogos hace seis meses.
Hace años, como reacción a la comida rápida, surgió el movimiento de Slow Food o comida lenta. Una cultura gastronómica que recupera las recetas que toman tiempo para cocinarse, y que se deben comer en buena compañía y disfrutando cada bocado. Igualmente, como reacción a la moda rápida y desechable están surgiendo movimientos de tendencia que buscan desacelerar el mundo de lo consumible en cuanto a moda; algo que en estos tiempos de crisis es muy bienvenido por los comprahólicos y fashionistas como antídoto. Y lo mejor es que ¡está de moda!
Estas “dietas de moda”, buscan ser formas de moderar el consumo y crear conciencia entre los compradores compulsivos aceptados, la industria de la moda es una de las que más contaminan. Así que si tu guardarropa se ha expandido más allá de la capacidad de tu closet o tu cartera, quizá consideres sumarte a alguno de estos movimientos.
Seis prendas o menos (Six items or less www.sixitemsorless.com) es un experimento global que examina el poder de aquello que no usamos. La idea del proyecto es hacer caer en cuenta a los adictos a la moda realmente cuál es el papel que la ropa juega en sus vidas. El movimiento propone que los participantes voluntarios (hasta ahora son 100) documenten en forma de blog su vida durante un mes en el que sólo pueden utilizar 6 piezas de ropa (sin contar ropa interior).
Otro de estos movimientos es la Gran Dieta de American Apparel (www.thegreatamericanappareldiet.com) sin tener nada que ver con la marca del mismo nombre, este movimiento es similar al anterior, sólo que este limita las compras de ropa de los participantes. Quienes se unen a este grupo se comprometen a dejar de comprar cualquier prenda de ropa durante un año con la intensión de usar sólo lo que ya tienen en el closet. En realidad, muchos de los que hemos sufrido la crisis nos unimos al grupo involuntariamente... pero en fin, si eres comprador compulsivo quizá sea una buena idea.
El Proyecto Uniforme, (www.theuniformproject.com) este concepto fue ideado por una fashionista que se comprometió a usar el mismo vestido negro durante todo un año, 365 días con la intención de recaudar dinero para niños sin recursos para estudiar en India. Por un lado promueve la moda sustentable, pues el mismo vestido negro lo podía combinar con accesorios vintage o hechos a mano, por otro logró recaudar más de 100 mil dólares en donaciones para esta escuela.
Y tu ¿crees que la moda también deba hacerse sustentable? ¿conoces a alguien adicto a comprar ropa?
Cuéntanos tu experiencia.
Por: Eugenia Correa
Fuente: Guía de Supervivencia




