Aprende a escoger un tratamiento casero para tu cutis. Aquí algunos tips para un rostro fresco, rejuvenecido, limpio y libre de imperfecciones.
Si deseas que tu piel luzca fresca y lozana sin necesidad de someterla a productos químicos que puedan dañarla, no dejes de considerar los consejos que a continuación te brindamos.
Los especialistas en belleza refieren que una de las mejores opciones para eliminar las impurezas del rostro es la conocida mascarilla casera que, además de efectiva, es económica.
Para ello, primero se debe determinar el tipo de cutis de cada persona y evitar posibles irritaciones o efectos que dañen la piel. Los conocedores recomiendan que, usando productos caseros y naturales, se prepare una buena solución, simple y de bajo costo.
Para pieles sensibles.
Lo más recomendable para este tipo de cutis es utilizar un compuesto de miel y avena. Antes de aplicar la miel, es necesario entibiarla un poco para que se disuelva y se pueda mezclar fácilmente con la avena natural.
Se debe ungir la mezcla cuando se encuentre a una temperatura confortable, es decir, que no queme su piel. Una vez que pase un tiempo prudente, hay que retirar la mezcla con agua tibia. De esa manera, la avena podrá exfoliar su rostro y dejarlo radiante.
Para pieles grasas.
La piel grasa tiene dos opciones de mascarilla: una hecha a base de clara de huevo –que puede funcionar bastante bien–; y la otra, de frutas. En este caso, la pulpa de mango o la manzana combate el acné.
Para piel seca.
La mascarilla perfecta para los rostros secos es la hecha a base de palta. Esta mezcla ayudará a activar la circulación facial, a nutrir la piel y a eliminar las toxinas que deterioran la apariencia de la cara. Las capas de crema de palta se deben aplicar, como máximo, en proporciones de un milímetro de espesor. Así sentirá su piel más humectada y fresca.
Para pieles quemadas por el sol.
Una mascarilla de mantequilla ayuda a restablecer la piel dañada por el exceso de sol. Siguiendo con el rubro natural, la zanahoria es quizá la mejor aliada en la temporada veraniega.
Al margen de sus conocidas facultades digestivas, la zanahoria estimula la producción de melanina y funciona como un escudo natural contra la dañina radiación ultravioleta. Es decir, favorece y acelera el bronceado. Asimismo, las propiedades del betacaroteno o pro vitamina A sirven para fortalecer la vista, la piel y el cabello.
Fuente: Perú21




