Ante la imperiosa necesidad de preservar la naturaleza, muchos diseñadores apuestan por tejidos que no llevan ni químicos, ni fertilizantes ni pesticidas, una filosofía que cada día está más en boga.
La moda ecológica consiste en elaborar prendas con tejidos libres de químicos que eviten la contaminación del aire, del agua y de la tierra, además de ahorrar energía, evitar el calentamiento global, reducir los residuos y reciclar todo lo posible.
A esta tendencia se suman diseñadores como Dolce&Gabbana, Stella McCartney, Vera Wang, Agatha Ruiz de la Prada y firmas como Camper, Levi Strauss, davidelfin, Gap, Nike, Zara, Timberland, Adidas o H&M, que ya ha lanzado colecciones fabricadas con algodón y lino orgánicos, y con poliéster reciclado.
Tímidamente, la conciencia del diseño eco también se va haciendo un hueco en las pasarelas y en los circuitos de moda, paralelos a los grandes desfiles, como el Green Shows Eco Fashion Week, de Nueva York, el Biofashion, de Colombia, o Modasintóxicos, organizado por Greenpeace en Madrid.
El algodón, el tejido más utilizado en la elaboración de prendas, resulta ser una de las materias primas más controvertidas, ya que un tercio de las victimas de intoxicaciones por agroquímicos son productores de algodón, asegura la Organización Mundial de la Salud.
Junto al algodón y el lino orgánicos cultivados en campos libres de pesticidas y químicos y alimentados con fertilizantes naturales procedentes de animales y vegetales-, el bambú, las algas, la fibra de soja, el caucho, la fibra de carbón, las virutas de madera o el cáñamo material resistente a los rayos ultravioletas- son los tejidos que los diseñadores comprometidos con el medioambiente seleccionan para sus propuestas más verdes.
Diseños que llegan a las tiendas con una etiqueta que certifica que la empresa productora no contamina el agua ni el aire, que protege el suelo, que ahorra energía y que previene el calentamiento global, además de haber sido realizados con materias primas ecológicas y tintes naturales.
El reciclaje es una opción más de la moda ecológica. No sólo porque protege la madre naturaleza, sino porque implica un ahorro energético importante. El Instituto Europeo de Diseño de Milán, que experimenta y estudia materiales, ha conseguido diseñar faldas con piezas de acero y vestidos con papel de embalar.
Por: Carmen Martín.
Fuente: Efe




