Por: Carmen Martín.
Láser, vacunterapia, cavitación, electroestimulación, infrarrojos o biomagnetismo son algunas de las últimas teologías utilizadas en los tratamientos estéticos más sofisticados.
No se trata de ciencia ficción, sino de la nueva terminología de los tratamientos estéticos. La belleza de última generación apuesta por potentes máquinas con tecnología puntera para frenar el envejecimiento y solucionar problemas estéticos como la celulitis, el vello, los "michelines" o la flacidez.
Cavitación.
Esta revolucionaria tecnología, también conocida como liposucción sin cirugía, va generando a través de ondas ultrasónicas repetidas y controladas microburbujas de vacío que logran romper las estructuras de los depósitos grasos, incluso los más resistentes a las dietas, el ejercicio o los masajes como pueden ser los cúmulos de grasa localizada.
La cavitación es muy eficaz para acabar con las cartucheras de los muslos y los flotadores del abdomen.
Infrarrojos.
En belleza, se les conoce como luz inteligente. Se aplican tanto en el rostro como en el cuerpo para calentar los tejidos y aumentar la producción de colágeno. Están indicados para devolver la tersura y la elasticidad a las pieles que sufren flacidez.
Estos rayos, sin efectos secundarios, están presentes en aparatos como el "Aura", que trabaja donde es necesario estimular aquella parte del tejido para crear nuevo colágeno.
Vacunterapia.
Terapia que, con la ayuda de un rodillo, realiza un masaje de succión sobre el tejido epidérmico y los músculos para mejorar la circulación, modelar la silueta, desintoxicar la piel, reducir centímetros impertinentes e incluso relajar y aliviar contracturas.
Radiofrecuencia.
La misión de la radiofrecuencia es la de elevar de manera sostenida la temperatura de los tejidos de la dermis hasta los 55 o 60 grados, de manera que estimule la actividad de los fibroblastos para que puedan fabricar más colágeno y elastina y de mejor calidad y combatir así la celulitis y luchar contra la flacidez.
Electroestimulación.
La electroestimulación, que mediante pequeñas descarga eléctricas consigue excitar al músculo y provocar su contracción, continua en la vanguardia de los tratamientos de belleza de última generación, aunque lleve años instalada en los centro de estética.
Fuente: Efe - 18/01/2010




