Por: Verónica Mezzini
Cuando ves que un lente te apunta directamente, ¿Sientes que en realidad se trata de un arma mortal? ¿La expresión "say cheese" te suena como una sentencia nefasta? Pues si es así, estos consejos pueden hacer que el lente deje de ser tu peor enemigo.
El miedo a las cámaras se genera por una gran inseguridad hacia cómo saldrá la foto o el video. Mi madre se vive quejando de lo horrorosa que se ve en fotos, y cuando alguien aparece con una cámara, ella sale corriendo. Un día me dediqué a observarla mientras la fotografiaban: labios crispados, sonrisa forzada, manos tensas, ojos que expresaban pánico. Y le dije: "mami, sales horrorosa porque no te relajas".
Mi investigación confirmó mi teoría. Además de otros trucos, el gran secreto es la relajación. Dale una mirada a estos tips y cuéntanos tu experiencia.
- La importancia de la pose. Casi todo el mundo tiene un "buen perfil" y un "mal perfil", anuncia un artículo publicado en el sitio Beauty Tips Online. Descubre en el espejo cuál es ese perfil, fíjate cómo cae tu cabello, qué lado de tu cuerpo luce mejor cuando te recuestas o te sientas. Practica tu mejor pose y cuando el lente te apunte una vez más, tendrás algo menos de qué preocuparte.
- Cuida la iluminación. La luz debe ser suave. Los focos muy intensos suelen endurecer las facciones. Si se trata de un fotógrafo profesional, pídele que utilice un filtro suave; si no, busca sitios con una iluminación más tenue. Si las fotos son en exteriores, evita la luz directa del sol, que además te hará fruncir el ceño.
- Dale movimiento a tu cabeza. Así lo aconseja la enciclopedia online wikiHow. Evita que tu cara mire de frente al lente. Gira tu cabeza, expone sólo un cuarto de tu perfil e inclina ligeramente el mentón. Mejorarás así tu definición facial y ocultarás arrugas.
- Sonríe con tus ojos. Nada proyecta más belleza que unos ojos sonrientes. Para lograr este efecto, imagina que la cámara es alguien que te fascina y que viene hacia ti. Esto provocará unos ojos más grandes y una sonrisa natural.
- Piensa en cosas agradables. Automáticamente esto se traducirá en una sonrisa genuina. Piensa en los seres que amas. Imagina una situación muy cómica y no temas a reírte a todo pulmón. Cuanto más feliz sea tu sonrisa, más relajado estarás.
- Finge hasta que te lo creas. La gente fotogénica es aquella que ama ser fotografiada. Tú, que le tienes pánico al lente, finge que te encanta, que es tu mejor amigo, un niño de tres años, alguien que amas, o quien sea que atraiga tu mirada de manera amorosa.
- El gran secreto: relájate. Muchos no lucen bien porque se quedan congelados en expresiones raras, como la clásica sonrisa de "say cheese". Antes que nada -sugiere wikiHow-, respira naturalmente. No atajes tu respiración, o lucirás tenso o sofocado. Si la foto se demora, no entres en pánico y mantén la pose natural. Ignora la cámara lo máximo posible. Cuanto más relajado y cómodo estés, mejor saldrás en la foto. En resumen, que salgas favorocido en fotos o videos, depende sólo de ti.
Inmediatamente después de recolectar todos estos datos, llamé a mi mamá y le sugerí que lea mi entrega de hoy. Estoy segura de que la próxima foto suya así lo reflejará.
Fuente: Bello 51 - 18/01/2010




