En los últimos años escuchamos la palabra vintage continuamente en el mundo de la moda. Incluso vemos estrellas de la pantalla grande que en la alfombra roja usan “un Chanel vintage” o joyería “vintage”. Según wikipedia “vintage es el término tomado del inglés para designar cualquier objeto antiguo, de diseño artístico y una factura de calidad”. Refiriéndose a la ropa o accesorios, suele llamarse así a las prendas compradas de segunda mano y que pertenecen a estilos y modas de épocas anteriores.
Lo que antes era considerado prácticamente basura, hoy en día puede ser recuperado como tesoro invaluable por los fashionistas, aunque a veces parezca ridículo que la gente termine pagando más por una prenda usada que por una nueva. Pero la apreciación de lo vintage tiene sus razones. Primero, porque son objetos de diseño limitados en su oferta, suelen incluso ser objetos únicos y de colección y en el mundo de la producción en masa eso ha cobrado un valor superior. Segundo, porque estos objetos permiten que quien los usa se diferencie del resto, suelen ser excelentes contrastes para prendas modernas. Tercero, porque se considera ecológico y no hay nada más fashionista que querer “salvar nuestro planeta” reciclando ropa.
Lograr ese toque vintage para tu guardarropa no es difícil. Como en general en la moda actual, con el vintage no hay reglas. Es una excelente forma de expresar tu estilo único. Aquí algunos tips para que el look retro no te falte.
1.- Busca en casa (o especialmente en casa de tu abuela).
Quizá habrás oído decir a tus abuelos “antes la ropa era mejor, ahora todo es de úsese y tírese”. Pues es cierto. Antes las temporadas no eran tan efímeras y la ropa se hacía para durar años y hasta décadas (también era más cara). Muchas prendas se hacían con cortes más clásicos que hoy incluso perduran. Por eso échate un clavado a esos antiguos armarios y cajas de vejestorios que seguro hay en tu casa o las de tus familiares. Es muy probable que encuentres tesoros que con uno que otro ajuste dejen a todas tus amigas verdes de envidia.
Entre las prendas vintage más codiciadas están las gafas, cazadoras de cuero, abrigos de piel (piensa que usando éstas en vez de comprar nuevas no estás fomentando que se maten animales), ropa que aún tenga la etiqueta es señal de que es de buena factura, te sorprenderás de ver marcas de ropa que posiblemente ya ni existan.
2.- Si ya has agotado los recursos personales entonces visita mercados de pulgas o ventas de garage.
Al ya existir un mercado para ropa vintage, ir a tiendas especializadas suele ser muy caro. Puede ser bueno para encontrar colecciones bien editadas e ideas de cómo usar esta ropa. Pero para encontrar verdaderos tesoros lo mejor es cazar ventas de garage o mercados de pulgas donde los vendedores a veces no saben lo que tienen. Verdaderas gangas pueden convertirse en looks de tendencia. Hay que ir con tiempo y tener buen ojo para encontrar gafas, zapatos y ropa que puedas combinar con lo que ya tienes en tu guardarropa.
3.- Está abierta a las oportunidades.
La ropa de segunda mano suele tener sus defectos, manchas, descocidas, etc., pero no dejes que eso te desanime. Si es algo que verdaderamente te gusta entonces echa a andar tu imaginación y piensa en la forma de arreglarlo. Para manchas usar limpiadores naturales es buena idea. El vinagre blanco es un buen quitamanchas, pero antes de usarlo haz una prueba en una zona de la prenda que no sea visible para que no lo vayas a echar a perder. Si crees que es algo que no se puede arreglar entonces quizá no sea una buena compra. Usa el sentido común.
4.- Elige un estilo, un tema o una época
Es una forma de definir más lo que quieres. Puede ser que te encante el estilo de los años 70 o que tengas alguna musa como Catherine Hepburn y te quieras basar en ella para lograr tu look vintage. Recuerda que no se trata de parecer disfrazada sino que más bien de tomar elementos retro que sumen a tus atuendos más modernos.
5.- No olvides los accesorios.
Existen fantásticos complementos de épocas pasadas – broches, pendientes, sombreros, guantes, cinturones y hasta joyería de fantasía. Recuerda que a veces menos es más y un pequeño detalle es suficiente para realzar todo un look.
6.- Divide y vencerás.
Como dije, es moda, no un disfraz. Entonces la mejor forma de usar el vintage es combinándolo con elementos modernos. La reinterpretación de estas antiguas prendas es parte de la originalidad. Busca tu propia forma de expresarte.
7.- Es cuestión de actitud.
Para usar vintage se requiere estilo y una actitud fashionista. Si no lo llevas con garbo entonces sí parecerá que asaltaste a tu abuela.
Y a ti ¿te gusta el vintage? ¿tienes una prenda favorita en este estilo? ¿cómo la conseguiste?
Por: Eugenia Correa
Fuente: Guía de Supervivencia - 30/01/2010




