Lo conocí a los 14 años. El primer día de clases del primer año de la secundaria nos hicimos amigos inseparables.
El mismo sentido del humor, la misma pasión por el futbol, los mismos gustos musicales.
Pablo es para mí casi un hermano.
Salió con dos de mis mejores amigas, trabajó con mi Papa en el negocio y jugó al futbol con mi hermano en el mismo equipo.
Es de esos amigos que te escuchan un hola y sabe absolutamente todo lo que te pasa.
Nunca imaginé que algo pudiera separarme de él. Nunca… hasta hoy.
Anoche creo cometí el peor error de mi vida.
Reencuentro con ex compañeros del colegio en un bar del barrio de Caballito en Buenos Aires.
Risas, anécdotas, charlas y mucho, pero mucho alcohol.
Pablo se me acercó y empezó a hablarme. En un principio no le presté demasiada atención ya que creí que quería charlar de banalidades. Derepente y sin anestesia me confesó su amor.
- Desde que tengo recuerdos que estoy enamorado de vos- me dijo.
- Sos la mujer más linda y divertida que conozco- me confesó.
Sorprendida guarde silencio y opté por escuchar sin hablar. Lamentablemente mientras, seguía bebiendo para minimizar mis nervios y mi estado de shock.
Ustedes estarán pensando que yo llamé un taxi y me fui a mi casa a meditar lo que Pablo me dijo.
Pues no. Me fui con él y mantuve relaciones sexuales.
Desperté a las seis de la mañana, tomé mis cosas y me fui.
Estoy desesperada y no se que hacer.
Creo que nunca más voy a poder mirarlo a la cara.
Saben que es lo peor. No imagino siquiera una relación de pareja con él.
Pablo es mi amigo. Jamás lo pensé como otra cosa.
¿Como pude haber sido tan imbecil como para irme a la cama con él?
¿Como seguir una amistad luego de tener relaciones sexuales?
¿Como mantener una amistad con alguien que quiere ser algo más que amigo?
¿Como lo encaro? ¿Que le digo?
¿Lo llamo o espero que me llame?
¿Una verdadera amistad subsiste una noche de sexo?
Por: Violeta Santamarina
Fuente: Entre amigas - 11/03/2010




