Luego de algunas postergaciones, el uno de marzo entró en vigencia el TLC con China. El presidente García señaló en conferencia de prensa que está abierta la cancha y dependerá de los empresarios si hacen goles o no. Sin embargo, la Sociedad Nacional de Industrias a lo largo de los últimos meses ha venido señalando su gran preocupación por la entrada en vigencia de este acuerdo. En palabras de su presidente Pedro Olaechea a diversos medios de prensa, ni el mago Mandrake puede competir con los productos chinos, en especial alusión a textiles, maletines de mano, entre otros.
Por su parte el ministro Martín Pérez aseguró ayer que los textiles, el calzado y la metalmecánica están excluidos del acuerdo. Sin embargo, esto no sería del todo cierto. En consulta con diversos especialistas en la materia sabemos que si bien es cierto un gran número de partidas de estos sectores han sido excluidas, la reserva no es total, y peor aún, el volumen por valor de importación de las partidas que son permitidas es bastante alto. Es decir, no es cierto que estos sectores estén totalmente fuera del alcance del Tratado de Libre Comercio. Y aún hoy, con un arancel de aproximadamente 17% en la importación de textiles chinos, la competencia es bastante difícil para los productores nacionales.
Los riegos del TLC con China
Una de las principales preocupaciones en la asociación comercial con China se centra en los límites de la capacidad reguladora que tiene el estado peruano frente a la inversión, lo que se agrava cuando uno constata la calidad de la inversión china, cuando no cumple con estándares laborales o ambientales. La estrategia de nuestro país solo se centra en abrir mercados, algo bastante general, y de esta política sólo se deriva el suscribir tratados de libre comercio a granel, por el contrario la estrategia china está bien definida y consiste en tener el mayor acceso posible a recursos naturales de otros países como podemos apreciar en el caso de su relación con África. En esa línea, un TLC con China nos consolida como una economía primario exportadora.
Detalle
Para el especialista en temas de comercio internacional Alan Fairlie, la exclusión de algunas partidas de textiles y confecciones no es suficiente para proteger este importante sector nacional de los productos chinos. En su visión se deberían estudiar mecanismos de defensa comercial como las salvaguardas, sin embargo el gobierno es reacio a la aplicación de estos instrumentos.
Fuente: La Primera - 02/03/2010




