Informe del MTPE revela que los ingresos semanales de altos ejecutivos, profesionales y técnicos presentan diferencias sustanciales a nivel de género, considerando para ello niveles educativos y experiencias, entre otros.
Para muy pocos resulta extraño ver actualmente a una mujer ocupando un puesto que antes estaba reservado exclusivamente a los hombres (en países desarrollados quizá el avance sea mayor que en el Perú sin embargo, aún se mantienen algunas taras sociales como la brecha de ingresos entre hombres y mujeres.
En el informe: "La mujer en el mercado laboral peruano", el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) explica que la brecha de ingresos aumentó los últimos tres años (2006-2008), sobre todo, en las empresas de 50 a más trabajadores.
Considerando grupos ocupacionales, se observa que los hombres tienen ingresos semanales superiores, con una marcada diferencia a nivel de gerentes, administradores y funcionarios, donde, según la data, un hombre gana
S/. 1,200 a la semana, mientras que una mujer apenas se acerca a los S/. 400. Una diferencia importante, aunque menor, también se encuentra a nivel de profesionales, técnicos y afines y mineros y canteros (ver gráfico).
En general, refiere el MTPE -evaluando las variables usadas para este cálculo-, puede decirse que la discriminación explica una gran parte del diferencial de ingresos entre hombres y mujeres en casi todas las ocupaciones, y en menor medida puede ser explicada por características individuales de las personas (nivel educativo, edad, experiencia, etc).
PEA Femenina
Los datos recogidos en este informe detallan que del total de la Población Económicamente Activa (PEA) femenina, el 95.2% correspondió a personas ocupadas.
Sin embargo llama la atención que sólo el 29.6% (cerca de 2 millones) de la PEA femenina sea asalariada, mientras que más de dos tercios de esta corresponde a personas no asalariadas (4.7 millones). El 4.8% restante corresponde a las mujeres económicamente activas que se encuentran desocupadas (340,159 personas).
La tasa de actividad femenina de Lima Metropolitana se muestra creciente -aunque con fluctuaciones en los últimos 35 años-. Así, de niveles cercanos al 35% en la década de los 70 pasó a más de 50% en la actual década, aunque la tendencia es decreciente en los años 2007 y 2008.
La menor tasa de actividad femenina se explicaría por el crecimiento económico, pues existe la probabilidad de que la mujer ya no necesite participar en el mercado de trabajo, ya que el ingreso que obtiene otro miembro del hogar cubre los requerimientos de la familia.
Cifras & datos
- Según categoría ocupacional, la PEA ocupada de los hombres se concentra más en la categoría asalariado-privado (38.2%) que la de las mujeres, las cuales trabajan más como independientes (36.6%), explica el Ministerio de Trabajo.
- Los ingresos de las mujeres no han evolucionado a la misma velocidad que lo ocurrido con el de los hombres. Entre el 2006 y el 2008 el ingreso laboral de las mujeres creció 14.4% mientras que el de los hombres fue 24.8%.
- Estas diferencias, según el Ministerio de Trabajo, se deben a la brecha en la calificación de hombres y mujeres, y a las actividades de bajo valor agregado que principalmente realizan las mujeres, sobre todo en el área rural.
A reducir brechas
Los países industrializados deberían hacer más para reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres, recomienda la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) en un informe en el que muestra que las mujeres en los países ricos ganan en promedio cinco veces menos que los hombres.
Sostiene que aunque las tasas de empleo femenino han aumentado en todos los países miembros de la OCDE, las mujeres todavía asumen la mayor parte de la carga en el cuidado de niños, un peso en las perspectivas de remuneración.
"Mientras sean más las mujeres que los hombres las que se tomen tiempo libre para atender a su familia, siempre habrá empresarios que perciban que las mujeres están menos comprometidas con su carrera que los hombres", dijo Monika Queisser, jefe de la División de Política Social de la OCDE.
Anota que las empresas son, por lo tanto, menos proclives a invertir en oportunidades laborales de las mujeres y sus niveles generales de remuneración siguen siendo menores.
Por: Sonia Gilvonio M.
Fuente: Gestión - 09/03/2010




