Las exportaciones de textiles y confecciones bordearían los 1,650 millones de dólares en el 2010, lo que representaría una expansión cercana al diez por ciento, estimó hoy el analista de Scotiabank Perú, Pablo Nano.
Indicó que las exportaciones se están recuperando como resultado de una gradual reactivación de la demanda externa.
Sin embargo, refirió que el nivel de exportaciones previsto para este año estaría aún por debajo del récord de 2,018 millones de dólares registrado en el 2008.
El analista previó que la recuperación se iniciaría a partir del segundo trimestre del 2010, cuando los compradores, básicamente de Estados Unidos, empiecen a colocar sus pedidos para la temporada primavera-verano en el Hemisferio Norte y en la medida que se concrete una gradual reactivación económica mundial.
Aunque, adelantó que continuaría la tendencia de colocar órdenes de compra de tamaño reducido.
Consideró que estas compras presionarían el margen de rentabilidad de los exportadores locales, pues al producir lotes más pequeños pierden parte de las economías de escala y se incrementan los costos unitarios.
Nano comentó también que los exportadores peruanos vienen tratando de diversificar sus mercados de destino, tratando de orientar parte de su oferta hacia Latinoamérica.
Ello porque no son tan optimistas las perspectivas en Venezuela, dado que en enero del 2010 se modificó el régimen de tipo de cambio en ese país devaluándose su moneda.
“Además, tras su retiro de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), se eliminarán los beneficios arancelarios a partir del 2011”, advirtió.
Por otra parte, consideró que las empresas del sector exportador enfrentan dos amenazas como son la apreciación del tipo de cambio y el incremento en el precio del insumo principal como es el algodón.
Los bajos precios del algodón registrados en los últimos años originó una reducción de las áreas sembradas en la campaña 2009-2010 bordeando sólo las 30 mil hectáreas, comparadas con las 68 mil de la campaña 2007-08.
Explicó que esta menor siembra ha generado un alza de cerca de 30 por ciento en el precio del algodón, en línea con la subida de la cotización internacional, pero es probable que parte de este incremento lo absorban las empresas textileras en vista dada la débil recuperación de la demanda.
Fuente: Andina




