Se dice que los hombres piensan todo el tiempo en el sexo, pero ¿es eso verdad? o estamos exagerando y alimentando un estereotipo. ¿Las mujeres pensamos en sexo o nos la pasamos en otra nota de mayor trascendencia? ¿Qué es pensar en sexo?
Debo aclarar que si pienso en sexo todo el día es por dos buenas razones: la columna de los miércoles y este post que debe actualizarse cada semana. Debo confesar también que debido a mi carga (laboral) de sexo, el sexo de carne, hueso y cama viene a mi mente menos que antes, lo cual -dice mi psicóloga- tiene que ver con la chamba. Me pasa como a las putas. Cuando el sexo es trabajo, ya no viene a tu mente como antes, ya no es un escozor delicioso, ya no se traduce en ganitas sino en sobrevivencia, dinero o deber.
Pero como escribir de sexo es todavía un placer tengo arreglo, advierte mi doctora.
El punto aquí es indagar cuánto tiempo de nuestras vidas le dedicamos al sexo, a pensar en sexo, a desear, no necesariamente a tenerlo, pues eso ya es otra historia. Pensar en sexo es ir por la calle imaginando que esa chica de faldita apretada podría estar desnuda sobre ti. Pensar en sexo es cerrar los ojos mientras estás delante de la computadora trabajando para imaginarte que tienes un buen polvo con tu jefe, como hace poco me confesó una amiga virtual, aturdida por los deseos que le produce su jefe.
Pensar en sexo es acudir a una cita y presumir que hoy no te dirá "más adelante". Y pensar en sexo es pasarte toda la mañana y la tarde previa imaginando que aceptará, que no mirará a otro lado, esquiva, ajena, prohibida. Pensar en sexo es alucinar que en tu cama hoy estará tu mujer y su amiga, las dos para ti. Pensar en sexo es escuchar a los amigos hablar de los helados D'Onofrio de a sol, mientras te imaginas que tu pareja será una porno star, al fin, esta noche, y que tu pene será un helado.
Pensar en sexo es comer pensando que no debes comer mucho porque en la noche quizás haya buen sexo. Pensar en sexo es sentir una erección o humedad mientras estás en reunión, y todos hablan de cosas serias, y tú -con cara de entendido en grandes temas- mueves la cabeza, como si comprendieras.
Pensar en sexo es luchar todo el día para no sudar, pues nunca se sabe cuándo tendrás la oportunidad de hacerlo. Pensar en sexo es bañarte con dedicación extrema en las partes calientes, y perfumarlas de tanto en tanto, por si en cualquier momento se te hace el milagro. Pensar en sexo es estar pensando que solo piensas en sexo.
Nosotras o ellos
Cada 52 segundos los hombres piensan en sexo, según el libro The Female Brain, de Louann Brizendine, quien confirma la teoría de que los hombres piensan más en sexo debido a la carga de testosterona que poseen, la cual es 10 a 100 veces inferior en las mujeres.
Pero una encuesta dice lo contrario. Una encuesta del famoso sitio de Internet lastminute.com reveló que las mujeres pasaban diariamente 30 minutos más que los hombres pensando en sexo. Ellos le dedican 150 minutos, ellas 180.
¿Qué tanto piensas en sexo? ¿Crees que los hombres piensan más que las mujeres? ¿Qué imágenes o deseos vienen a tu mente cuando piensas en sexo?
Por: Esther Vargas
Fuente: Sex o no sex




