No se trata simplemente de abrir la boca y cerrar los ojos, dice una amiga. Ella puede complacer en todo a su pareja, en todo, menos en eso. Y mirando su cara desconcertada me he inspirado en escribir este post. Ella no es la única que se muerde los labios a la hora de un fellatio. Muchas féminas prefieren desaparecer antes de introducir un pene en sus boquitas de caramelo.
¿Por qué algunas mujeres le ponen tantos peros al sexo oral? ¿Cuál es el problema? Y escribo ALGUNAS, porque sé de muchas que no solo lo disfrutan sino que lo piden. Estas, por supuesto, pertenecen a esa élite de féminas que no conoce la palabra ASCO, así el varón no haya llegado al lugar de los hechos con el miembro perfumado. En el otro extremo tenemos a las chicas que así tengan delante un miembro inoloro soltarán un dramático "Ajjjjj...".
El sexo oral para que sea realmente rico debe contar con la aprobación, el gusto y el deseo de los dos integrantes de la pareja. Si la chica está temerosa, al borde del vómito o atragantada de seguro te tocará el peor fellatio de tu existencia. Nada tan malo como una boca temblorosa, como una boca a medio abrir, como una boca que de nerviosa muerde innecesariamente.
La felación puede ser fantástica cuando la chica participa activamente. Si se convierte en una muñeca inflable que abre la boca mecánicamente, los resultados son nefastos. Los hombres no esperan una masturbadora oral sino una mujer deseosa de "comer la polla", como diría mi buena amiga Rosy, española casada con un afortunado peruano.
¿Y el semen? Pues los chicos dicen que la situación realmente se corona cuando ella traga el semen. Ciertamente el líquido en cuestión no es un milkshake de vainilla o de coco. Aquí toca ser comprensivos, pues el sabor del semen suele ser fuerte. Y para todas no es un placer beberlo o tenerlo en la cara. El sabor y olor no son de los más gratos. El hombre puede hacer algo al respecto. Sí, algo se puede hacer. Diversos estudios de nutricionistas y sexólogos refieren que una alimentación alta en carnes rojas, espárragos, espinacas y complejos vitamínicos genera un semen agrio (como el yogurt natural). Los que consumen verduras, sobre todo apio, tienen el semen de sabor más suave, el más tolerado por las mujeres. Este permite una ingesta menos traumática. El semen es dulce cuando se consume arroz, papas, pasteles, helados y bebidas azucaradas.
Y aunque este blog no es de amor, un conocido sexólogo me comenta que cuando hay amor, el sabor, los olores y otras perlas de los fluidos no causan impacto.
¿Te gusta que te hagan un fellatio? ¿Te niegas rotundamente a practicarle sexo oral a tu amigo cariñoso, novio, esposo o amante? ¿Te disgusta el sabor del semen?
Por: Esther Vargas
Fuente: Sex o no sex




